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Imposibilidad de ocupar el Chaco

A la vez que los españoles extendieron su conquista desde el Aconquija hasta los Andes, sus esperanzas de colonizar la zona chaqueña sufrieron un golpe definitivo.

La única población existente en el Chaco, Concepción del Bermejo, estaba destinada a asegurar la comunicación entre Tucumán y el Paraguay, pero desde la fundación de Santa Fe y Córdoba aquélla se efectuaba a través de estas dos ciudades, compensando la seguridad y comodidad de las rutas la mayor distancia del recorrido. Poco a poco Concepción languideció en medio de la selva y ésta abundó en indios agresivos cuyas audacias crecían a medida que decaía la fuerza de los españoles.

Hacia 1630 la situación se tornó insostenible, pues los indios pasaron al ataque franco, y los pobladores decidieron abandonar la ciudad en 1633, efectuando un penoso éxodo hacia Corrientes, sin protección armada.

Por el año 1660, los ataques guaycurúes en las inmediaciones de Santa Fe adquirieron tal virulencia que obligaron a mudar la ciudad al año siguiente, hacia el Sur, a su actual emplazamiento.

La avanzada tucumana sobre el territorio chaqueño era Talavera de Esteco. La comunicación hacia el Norte por Esteco, había sido abandonada por la ruta de San Miguel de Tucumán. Sumida así en el aislamiento en forma parecida, aunque no tan aguda, a Concepción, Esteco decayó rápidamente. Al asedio de la selva, que ya se filtraba entre los ranchos periféricos, siguió desde 1664 el ataque de los indios. Los asaltos se prolongaron intermitentemente y en la década del 80 tomaron inusitado brío.

Esteco estuvo a punto de sucumbir ante uno de ellos -1686-, pero lo que no pudieron los indios lo pudo un terremoto seis años después, tras el cual los abatidos pobladores abandonaron la ciudad. A partir de entonces el Chaco quedó cerrado a los españoles y sus expediciones punitivas fueron como golpes en el viento, ya que el enemigo desaparecía delante de ellos, dejando a la selva la tarea de agotarlos y devolverlos cansados y sin frutos a sus puntos de partida.

Bibliografía:

* Carlos Alberto Floria / César A. García Belsunce - “Historia de los argentinos” - Tomo 1 - Capítulo 6.

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