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Otros detalles de la fundación de Vera

El   lugar  de  “las  7 corrientes” había llamado la atención de los conquistadores en el siglo XVI, como sitio adecuado para establecer una ciudad(1).

(1) Alberto A. Rivera. Material publicado en el fascículo Nro. 2 de la colección “Historia de los Correntinos y de sus Pueblos”, editada por Amerindia Ediciones e impresa en  Ed. “Nueva Etapa”, Corrientes, en Mayo de 1985.

En una carta escrita en 1581, el padre fray Juan de Rivadeneyra -comisario y custodio del Tucumán y Río de la Plata de la Orden de San Francisco-, informaba al rey de España que: “... las 7 corrientes, que es donde se dividen y apartan los ríos, que dan el nombre a este Río de la Plata, que se llaman el Paraná y el Paraguay ... hay aparejo para poblar / una ciudad /... junto a las 7 corrientes, en el río que llaman de Las Palmas (actual Riachuelo), que tiene mucha cantidad de gente, que se podrá dar de comer a 100 españoles”.

Al licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, heredero del Adelantado Juan Ortiz de Zárate, le faltaba fundar una ciudad, a fin de cumplimentar las capitulaciones de su suegro. Desde Asunción (Paraguay), decidió emprender dicha empresa con la colaboración de su sobrino, Alonso de Vera y Aragón ("el Tupí") y el capitán Hernando Arias de Saavedra (conocido como Hernandarias).

Esta fundación, al parecer, fue gestándose con bastante tiempo antes de su hecho y era conocida en las ciudades que ya estaban establecidas; en tal sentido, el Tesorero de la Real Hacienda, Hernando de Montalvo, le comunicaba al rey, en carta datada en Buenos Aires, el 23 de Agosto de 1587 que: “a la hora que quise cerrar esta carta, llegó aquí nueva de que iban a poblar otro pueblo a las siete corrientes del río Paraná un sobrino del licenciado Torres de Vera, con más de 130 soldados”; y agregaba: “población será bien importante para estas provincias”.

Es así que, para fines de 1587, o principios del año siguiente, se puso en ejecución la empresa fundacional. Esta fue pregonada en Asunción, en donde predominó en predicamento que tenía sobre los suyos, Hernandarias, quien siempre era “uno de los más animosos, se atrevían siempre que el dicho general salía a ir mucha gente con él”.

Es así que éste partió desde Asunción por tierra; en una relación de servicios se anotó: “... fue a la población de las Corrientes, para lo cual movió y llevó por tierra muchos soldados a su costo, proveyéndoles de todo lo necesario, y llevó para la dicha población muchos pertrechos de guerra, caballos, yeguas y vacas, que fue de mucha importancia, en lo cual y en abrir camino se ocupó tres meses, pasando grandísimos trabajos, y asistió un año en la dicha población entradas y descubrimientos que se ofrecieron con grandísimos y excesivos gastos y peligros por ser los naturales de ella gente más bulliciosa que hay en todas aquellas provincias”.

Mientras tanto, otro grupo, al mando de Alonso de Vera y Aragón ("el Tupí"), partió en barco y balsas, y una vez explorado y preparado el terreno, la fundación la ejecutó el Adelantado, licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, el 3 de Abril de 1588, tal cual consta en el Acta fundacional.

La ceremonia se realizó conforme con las normas del Derecho hispánico, establecidas en las Leyes de Indias, denominándose la ciudad Vera. A los pocos años, informábase que “río arriba, está la ciudad de Vera, que por otro nombre se llama las Siete Corrientes”; posteriormente, pasó a ser San Juan de Vera de las Siete Corrientes. Con el tiempo, este largo nombre quedó reducido al topónimo original de Corrientes, tal cual como hoy se la conoce.

Una vez formalizado el acto fundacional, el mismo Adelantado “señaló su jurisdicción, nombró a las autoridades, tomándoles inmediato juramento, indicó sitio para la iglesia, colocándola bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario; alzó Rollo y marcó el ejido de la población” y una vez organizado su Gobierno, “en buen estado, hizo edificar un fuerte que fue muy importante para su conservación”.

Cumplido que fueron estos primeros actos de autoridad y organización, el licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón se embarcó hacia España, dejando “... el gobierno de la tierra, encomendado al capitán Alonso de Vera, y todo el cuerpo de la guerra, trabajos en conquista y pacificación de los naturales a el dicho capitán, Hernando Arias de Saavedra, por la mucha satisfacción que de él tenía”.

A poco más de cuatro meses de la fundación, el Cabildo de la Ciudad de Vera documentó, en forma clara y sencilla, el accionar de su gobernador Alonso de Vera y Aragón, y de la significación de la nueva población.

Decía al rey, el 20 de Agosto de 1588: “... y ha traído nueve naciones de indios al servicio de Dios Nuestro Señor, y de V. M., por su buena maña e industria, poniéndolos en policía del conocimiento de Dios Nuestro Señor, y obediencia y servidumbre de V. M., y mediante los dichos indios, esta ciudad va en aumento, porque nos van sirviendo en la conquista y población de la ciudad, y así fue Nuestro Señor servido para que se tuviese victoria con los indios guaranís que hacían muchos desastres por navegación y camino, en cierta batalla que se tuvo con ellos, y conseguida la victoria por ser indios tan belicosísimos, se ha asegurado este camino, que desde antes se suele andar con copia de gente, se andan ahora los hombres solos. Espérase que será, una de las poblaciones más fértiles que ha habido en esta provincia y más necesaria, por estar medio de las ciudades de esta provincia donde era la ladronera de los indios belicosos”.

Los primeros años de la ciudad fueron difíciles, y en más de una ocasión corrió peligro de desaparecer, pero bajo la protección de la fe católica y el espíritu de sacrificio de los “mancebos de la tierra”, criollos y mestizos, oriundos del Río de la Plata, a los que se le iban uniendo los aborígenes, lograron, en comunidad, superar las dificultades propias de la época.

Un testimonio venerado de aquellos tiempos, es la Cruz del Milagro, que fuera plantada por los fundadores en las afueras del Fuerte.

Un documento de mediados de la última década del siglo XVI, decía: “En las Siete Corrientes abra doscientos españoles, hombres y mugeres; sírvenles ahora pocos más de mil y quinientos indios, pero tienen cerca otras muchas naciones donde no se a entrado, y es tierra fertilísima y agradable que parece toda ella un jardín, y que en esto no hay más que desear en esta vida”.

Así nació la Ciudad de Vera, que en su momento fue un factor de importancia en la ocupación del espacio, y puerto de enlace entre Asunción -"madre de ciudades", como bien se la calificó- y la naciente Buenos Aires.

Corrientes, la “muy leal y benemérita”, es la ciudad que todos los 3 de Abril -desde hace más de 400 años- cumple años, en el mismo sitio en que el franciscano Rivadeneyra la había imaginado, con sus páginas cargadas de luchas, sacrificios y honor en bien de la patria.

- Bibliografía usada por el autor

* Academia Nacional de la Historia. Actas Capitulares de Corrientes. Adv. Ricardo Levene. Int. Hernán F. Gómez. Buenos Aires, Kraft, 1941. t. I. Años 1588-1646.

* Cervera, Manuel M. - Historia de la Ciudad y la Provincia de Santa Fe. 1573-1853 - Santa Fe. Imp. La Unión, 1907, t. I.

* Comisión Oficial del IV Centenario de la primera fundación de Buenos Aires. Documentos históricos y geográficos relativos a la conquista y colonización rioplatense. Memorias y relaciones históricas y geográficas. Introd.: José Torre Revello - Buenos Aires. Tall. Peuser, 1941, t. I.

* De Egaña, Antonio, S.J. - Monumenta Peruana. Roma. Apend. “Institutum Historicum” - Soc. IESU - 1974 - v. VI (1596-1599).

* Gómez, Hernán Félix. La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros. Pról. César P. Zoni. Corrientes. Bco. Prov. Ctes. - 1973.

* Labougle, Raúl de - Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes (1588-1814). Buenos Aires - Tall. Gráf. Mundial - 1978.

* Levene, Ricardo (director). Historia de la Nación Argentina. (Desde los orígenes hasta la organización definitiva, 1862). Colonización y organización de Hispanoamérica. Adelantados y gobernadores del Río de la Plata. 2da. Ed. - Buenos Aires - Academia Nacional de la Historia, 1955. t. III.

* Luque Colombres, Carlos A. - Don Juan Alonso de Vera y Zárate. Adelantado del Río de la Plata - Córdoba, Imprenta de la Universidad - 1944.

* Maeder, Ernesto J. A. - Historia Económica de Corrientes en el Período Virreinal. 1776-1810. Adv.: Enrique Barba - Buenos Aires - Academia Nacional de la Historia - 1981.

* Mantilla, Manuel Florencio. Crónica Histórica de la provincia de Corrientes. Notas biográficas por Angel Acuña - Buenos Aires - Ed. Juan Ramón y Rafael Mantilla - 1928 - t. I.

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