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La Cruz del Milagro en la heráldica correntina

1.- El 30 de Marzo de 1920, el Poder Ejecutivo de Corrientes, ejercido por el titular doctor Adolfo Contte, encomendó al señor Manuel V. Figuerero “la reconstrucción del escudo de armas de la Provincia, quien debe presentar al Poder Ejecutivo un modelo fehaciente, el memorial y proyecto de ley del caso”, los que debían ser elevados a la Legislatura a sus efectos(1).

(1) Hernán Félix Gómez. “La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros” (1973), Capítulo Decimosexto: “La Cruz del Milagro en la Heráldica Correntina”, Corrientes. Edición del Banco de la Provincia de Corrientes.

El 30 de Julio de 1931, el señor Figuerero presentó el trabajo con una monografía titulada El Escudo de Corrientes, que se editó con ese título, y el de Comprobación histórica sobre el mismo, por la imprenta Coni, de Buenos Aires, en 1921(2).

(2) Manuel Vicente Figuerero. “El Escudo de Corrientes” (1921), pp. 166 y sigts., Buenos Aires. Ed. Coni. // Citado por Hernán Félix Gómez. “La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros” (1973), Corrientes. Edición del Banco de la Provincia de Corrientes.

Desde que se hizo pública la comisión, el diario El Liberal de Corrientes se esmeró en aportar antecedentes del asunto, redactando los artículos su director, el doctor Hernán F. Gómez, y corriendo con los dibujos y definiciones heráldicas el artista y profesor en el Colegio Nacional de Corrientes, don Adolfo Mors.

Como era de esperarse, se produjo alguna posición de polémica, desde que el profesor Figuerero entregaba al periodismo local el texto provisorio de su estudio, que al fin de cuentas, al editarse en libro, incorporó a su redacción aquellas informaciones ciertas y documentadas que el doctor Gómez daba a luz en El Liberal. Entre ellas, la Ley autorizando al Poder Ejecutivo a establecer el Escudo provincial, que si hubiera sido conocido antes de la comisión por el Poder Ejecutivo, y el señor Figuerero, en vez de condicionar el trabajo a una oportuna elevación a la Legislatura, habría dado pie al Decreto directo del restablecimiento de sus atributos. Esto fue en definitiva lo que se hizo.

En la síntesis que el profesor Figuerero redactó de sus estudios(3), nos habla de que la ciudad de Corrientes tuvo, primero, como Escudo, el de su fundador, el adelantado Juan de Torres de Vera, y luego, siempre en el período colonial, otro labrado sobre el motivo de la Cruz del Milagro. Hace esta afirmación, con algunas otras, el doctor M. F. Mantilla, pero reconoce no haber encontrado ni el texto de las disposiciones legales sobre el asiento, ni reproducciones en sello, lacre, relieve, etcétera, de tales escudos.

(3) Manuel Vicente Figuerero. “El Escudo de Corrientes” (1921), pp. 166 y sigts., Buenos Aires. Ed. Coni. // Citado por Hernán Félix Gómez. “La Fundación de Corrientes y la Cruz de los Milagros” (1973), Corrientes. Edición del Banco de la Provincia de Corrientes.

El doctor Gómez, en sus buscas bien detalladas en toda la documentación colonial, tampoco encontró ejemplar alguno de esos escudos, excepto uno en lacre, de la reducción de Santa Lucía que, por sus condiciones e impresión borrosa, no pudo servir sino para una reconstrucción, un tanto libre, del artista señor Mors.

Prácticamente, entonces, y hasta que se documente lo contrario, la ciudad de Vera de las Corrientes no usó escudo alguno propio en el período colonial.

En cuanto al período independiente, que se abre en 1810, tampoco la ciudad tiene Escudo, hasta el 31 de Diciembre de 1824, en que es disuelto su Cabildo, o sea cancelada su dignidad de ciudad. Desde entonces, hasta 1863, en que se dictó y ejecutó la Ley creando Municipalidades en la provincia -una de las cuales fue su Capital-, la ciudad de Corrientes fue un distrito territorial de la Provincia, y como en todos sus pueblos, la policía corrió con el gobierno edilicio.

En Enero de 1864 se creó la Municipalidad de la Capital, que desde entonces actúa como ente político-administrativo. Para autenticar sus actos, usó un Escudo que era de la provincia, con algunas modificaciones convencionales, pero sin tener precepto legal alguno que le sirviera de fundamento.

Siendo miembro de su Concejo Deliberante, el doctor Hernán F. Gómez proyectó y propuso una Ordenanza, que se sancionó el 13 de Septiembre de 1927, reglamentando el escudo del Municipio, que se declaró obligatorio en la parte superior de los edificios de la Comuna, y como sello para signar la autenticidad de las actuaciones de sus funcionarios, además de la firma de los mismos. Por la Ordenanza del 9 de Septiembre de 1927, el Escudo había sido establecido en las medallas a usar por los funcionarios.

Según esta reglamentación, el Escudo tiene la forma elíptica llamada óvalo del jardinero, en la proporción de 4 por 3, sosteniéndose la línea perimetral con la cuerda (radiovectores). El arco menor de la elipse, divide el Escudo en dos cuarteles iguales, debiendo la figura tener una forma apaisada, propia del panorama, y ser el coloreado natural, de las primeras horas postmeridianas.

En el cuartel inferior, están distribuidas siete puntas representativas del litoral urbano en perspectiva, no unidas, para dar lugar al efecto de las siete corrientes que ofrece el río Paraná, debiendo notarse en el río, a la derecha, la faja bermeja, aporte del afluente de ese nombre, y en el primer tercio del eje, una piragua con su remador autóctono. Sobre la punta central, inclinada a la derecha del eje mayor de la elipse, está colocada una Cruz de forma romana; en su base, una hoguera con humo, que vela su nacimiento, y sobre las puntas que siguen inmediatamente a la central, a uno y otro lado, están dos palmeras que pasan al cuartel superior, en el cual sus copas se inclinan un tanto en forma de dosel.

En el cuartel superior, y sobre su línea de base, hasta la que se extiende la representación del río, se dibuja una perspectiva de islas, que son las que cierran la costa del Chaco, frente a la ciudad, y en el resto del cuartel se dibuja un cielo sereno.

El Escudo está circunscripto por un fondo dorado, y a continuación, de izquierda a derecha, en torno de la elipse, la leyenda Municipalidad de la Ciudad de Corrientes.

En síntesis, tanto en el sospechado Escudo de la ciudad, del período colonial, el usado de 1864 a 1927, cuyo motivo fue el Escudo de la provincia, como en el primer Escudo indiscutido, conforme a las disposiciones legales, en 1927, para la ciudad Capital, la Cruz del Milagro fue el signo de la heráldica urbana.

2. Pero la comisión que el decreto del Poder Ejecutivo encomendó en 1920 al profesor Figuerero, refería al Escudo de Armas de la provincia, y es también el asunto que por ahora nos interesa.

La Provincia de Corrientes se organizó en 1814, sobre la jurisdicción territorial de la ciudad y tenencia de gobierno. Su ejecutoría tiene dos actos: uno propio, espontáneo, deliberado y ejecutado por su pueblo en armas, el 10 de Marzo de 1814, que expulsa al teniente de gobernador designado por Buenos Aires, se declara Provincia del Estado, y designa primer gobernador-intendente al coronel Juan Bautista Méndez. Completóse el pronunciamiento, con la organización del primer Congreso provincial.

El otro acto, creado oficialmente por Decreto del director de las Provincias Unidas, doctor Gervasio de Posadas, del 10 de Septiembre de 1814, proveído para atraerse la voluntad de los federales, o de los hombres que, siendo federales, no eran partidarios del Gobierno de Buenos Aires.

Como es de suponer -sobre todo, porque eran épocas de la enconada guerra civil-, la organización de la Provincia fue hecha sobre la Real Ordenanza de Intendentes. En 1816, aparece usándose un Escudo provincial en los documentos públicos que se expenden, y que viene a ser el primero que tuvo el Estado de Corrientes.

Consistía en dos círculos concéntricos, cuyos radios tienen 16 y 22 milímetros. En el campo del primer círculo, está una Cruz de perfil romano, cuyo pie descansa en un casquete esférico, que ocupa el sector inferior. En orla, entre dos círculos, se lee: Provincia de Corrientes. Los bordes del círculo exterior están representados por trazos cortados.

El motivo de este Escudo es, como se advierte, la Cruz del Milagro.

No hemos podido individualizar la disposición legal que lo creó, explicable por cuanto la documentación de 1814-1820, no tiene una clasificación ni conservación orgánica.

El 12 de Octubre de 1821, Corrientes se liberó del poder de la República Entrerriana, reorganizándose la Provincia. Convocado un Congreso Constituyente provincial, se dio una Carta política provisoria, y por una Ley complementaria, del 29 de Diciembre de 1821, en su Artículo 14, dejó al “arbitrio del gobernador el poder de signar el Escudo, como igualmente el sello de gobierno”.

Gobernaba la Provincia, como titular, don Nicolás de Atienza, que el 19 de Febrero de 1821 requirió los despachos militares que había firmado, para ponerles el sello nuevo de la Provincia. Y éste, según los ejemplares que se conocen, es como el Escudo nacional (Asamblea de 1813), teniendo en el cuartel inferior, bajo las manos enlazadas, la representación de la Cruz del Milagro y las siete puntas del litoral que forman las corrientes del paraje.

No se conoce el Decreto del Poder Ejecutivo que creó ese sello o escudo, y tal vez por ello, con el tiempo y la mejora de la técnica en los grabados, sus ejemplares varían. Pero sin adulterar el motivo central, los sellos conocidos de 1825 y 1826, períodos del gobernador Ferré, son los más perfectos y los tenidos por auténticos. En ellos se inspiró el doctor Adolfo Contte, para reglamentar definitivamente el Escudo provincial.

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