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Alonso de Vera y Aragón ("el Tupí"), Teniente de Gobernador de Corrientes

Tras dejar formalizada la fundación de la Ciudad de Vera que, con el transcurrir de los años se denominó Corrientes, Juan de Torres de Vera y Aragón nombró a su sobrino Alonso de Vera y Aragón (a) “el Tupí”, como Capitán General y Justicia Mayor de la ciudad.

 7 de Abril 1588-1596

Alonso de Vera y Aragón  ("el Tupí")

 El 7 de Abril de 1588, el capitán Alonso de Vera y Aragón presenta al Cabildo su nombramiento de Capitán General y Justicia Mayor de la ciudad. Luego, prestará juramento, dará fiadores y entrará al ejercicio de su cargo.

La nueva ciudad nacía con todos los prestigios. En los documentos públicos de la época, detallados en la enunciación de los Títulos, consta que Alonso de Vera y Aragón fue reconocido por el Honorable Cabildo, como Capitán General y Justicia Mayor de la Ciudad de Corrientes y provincias del Paraná, Uruguay y Tapé, hasta el Mar del Norte, San Francisco y Mbiazá y Guayrá siendo fácil, habiendo referido a la situación de tales provincias, apreciar la importancia que asumía la ciudad recientemente fundada.

Geográficamente, harto dilatada fue la jurisdicción que el Adelantado asignó a la ciudad de Vera, de la que esperaba fuera “una de las mejores de las Indias”.

Conforme al Acta labrada por el Adelantado, comprendía:

a.- En la provincia llamada del Paraná, la región bañada por el centro por este río, desde la boca del Iguazú entre la sierra de Villa Rica, y Tebicuary hasta el Paraguay, y sierras de Misiones, las cabeceras del Aguapey, el Iberá y demás hasta llegar al Oeste del Paraná.

O sea que, la jurisdicción, por el Oeste, comprendía la región chaqueña limitada por el río Bermejo, el Paraná, los aledaños de la Ciudad de la Concepción de Buena Esperanza y una línea intermedia entre la antigua Santa Fe de Garay y el río Negro.

b.- La región bañada por el centro por el Paraná y una parte del Uruguay, desde el Bermejo, entre los términos de Concepción hasta dar con los de Santa Fe, al Oeste y al Sudoeste, y entre el Iberá, la serie de cuchillas entre el río Corriente y el Miriñay, entre el Guayquiraró y el Mocoretá, etc.; es decir, que, por el Sur, la jurisdicción comprendía las tierras situadas en la margen izquierda del Paraná, hasta el río Guayquiraró, y desde la desembocadura de éste, siguiendo su costa siempre rumbo al Oriente, por los arroyos Basualdo y Tunas, hasta llegar al río Mocoretá, y desde la desembocadura de este último en el Uruguay, bajando por su ribera izquierda hasta el río Quegay, donde torciendo nuevamente hacia el Oriente y siguiendo su curso y el de los ríos Yi y Yaguarón, terminaba en la laguna Merim; y

c.- La región bañada por el centro por el Uruguay, desde los términos de la provincia de Vera, sierra de Misiones, Aguapey, Iberá, etc. hasta los términos de la ciudad de San Salvador, sobre el Uruguay, por el Sur, y por el Este hasta dar con las sierras del Tapé, que limitaban las regiones términos de Mbiazá y San Francisco sobre el Atlántico.

Los términos de la Ciudad de Villa Rica dal Espíritu Santo, en el Guairá, venían también a limitar al Sur con el Iguazú, es decir que por el Este, el territorio comprendía las tierras situadas dentro de los límites precedentemente señalados y una línea que, partiendo de la laguna Merim hacia el Norte, llegaba a las fuentes del río Uruguay; teniendo todo ese vasto territorio por límite septentrional, desde el lugar en que el río Tebicuary desagua en el río Paraguay, una línea recta al Este -siguiendo el propio curso del primero- hasta encontrar el Paraná y que, subiendo luego por dicho río hacia arriba, al llegar a la desembocadura del Iguazú, seguía el curso de éste, en cuyo nacimiento terminaba, por ser allí el comienzo de la zona correspondiente a la ciudad de San Francisco, sobre la costa del Atlántico.

Esa jurisdicción, ambiciosamente fijada por el Adelantado fue, andando el tiempo, unas veces por la inercia y otras por la incomprensión de los gobernantes de la lejana Metrópoli, sumadas a las usurpaciones de los jesuitas, bandeirantes y paraguayos, reduciéndose paulatinamente, reducción que remató el Gobierno Nacional argentino al crear, a fines del siglo XIX, el Territorio de Misiones, que hoy constituye la provincia  de ese nombre(1).

(1) “Colección de Datos y Documentos referentes a Misiones como parte integrante del Territorio de la provincia de Corrientes, hecha por una Comisión nombrada por el gobernador de ella” (1877). Edición de Corrientes, imprenta de “La Verdad”.

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