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Indígenas milenarios en el Chaco

Cuando los primeros hispánicos llegaron al territorio de las actuales provincias de Chaco y Formosa, a fines de la década del ‘20 del siglo XVI, esta zona era dominio de abipones, tobas, mocovíes, lules, vilelas, pilagás, payaguás, mataráes y, al parecer, varias comunidades más.

Hay que tener en claro que las fronteras entre naciones indígenas eran bastante imprecisas y móviles, por eso no es tan sencillo darles una ubicación certera, sobre todo para los tiempos anteriores a la llegada de los invasores europeos.

Eran sociedades que vivían de la caza, la pesca, la recolección de frutos silvestres y el intercambio de productos con los pueblos indígenas de otras regiones; asimismo, hay que destacar que los mataráes, lules y vilelas, además, agregaban a su economía la práctica de una agricultura elemental (calabazas, zapallos, porotos, maíz).

Lo que aún no se sabe a ciencia cierta es desde cuándo está habitado este territorio. Hasta el momento, las evidencias más antiguas indican que hace unos 2.000 años atrás en este sector del continente ya había comunidades establecidas.

Sin embargo, si tenemos en cuenta que en otras regiones de la Argentina -como, por ejemplo, el Sur patagónico-fueguino, el Sur de la provincia de Buenos Aires, las sierras mendocinas, las sierras centrales (San Luis, Córdoba y Santiago del Estero), Jujuy, Catamarca, incluso, el Paraguay y el Sur del Brasil- la antigüedad de sus primeras poblaciones data de entre 12.000 y 9.000 años atrás, podemos conjeturar que los primeros habitantes del Chaco pudieron haber llegado también en esa época o poco tiempo después, pues cuesta creer, más allá de la inexistencia de evidencias arqueológicas hasta el momento, que hubiera población 12.000 años atrás en todas esas zonas que acabamos de mencionar y el territorio chaqueño -que está en el centro de toda esa amplia región- fuera habitado recién 8.000 años después.

Es difícil creer que si los primeros grupos humanos ingresaron al actual territorio argentino por el Norte, hace aproximadamente unos 13.000 años, se hayan instalado en Tierra del Fuego y la Patagonia 1.000 años después y en el Chaco 8.000 años más tarde(1).

(1) Raúl Mandrini. “La Argentina Aborigen (de los Primeros Pobladores a 1910)” (2012), Buenos Aires. Ed. Siglo XXI S. A.; Ernesto J. A. Maeder y Ramón Gutiérrez. “Atlas Histórico del Nordeste Argentino” (1995), pp. 28-29, Resistencia. Ed. Instituto de Investigaciones Geohistóricas, Conicet-Fundanord.

Carlos Martínez Sarasola anota:

“El Chaco es un vasta llanura con porciones boscosas que se extiende desde los últimos desprendimientos del planalto brasileño por el Norte; por el Este, los ríos Paraná y Paraguay; por el Sur, el río Salado; y por el Oeste, los primeros contrafuertes andinos.
“Generalmente se lo divide en tres zonas: el Chaco Boreal (al norte del río Pilcomayo, fuera del territorio argentino); el Chaco Central (entre el Pilcomayo y el Bermejo) y el Chaco Austral (entre el Salado y el Bermejo). Esta zona permaneció anegada hasta el 7000 a.C., por lo cual su poblamiento se produce a partir de esa fecha”(2).

(2) Carlos Martínez Sarasola. “Nuestros Paisanos los Indios (Vida, Historia y Destino de las Comunidades Indígenas en la Argentina)” (2011), p. 69, Buenos Aires. Ed. Del Nuevo Extremo.

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