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Los conquistadores avanzan sobre territorio chaqueño

El establecimiento de los conquistadores hispánicos en el corazón del territorio chaqueño es la consecuencia de la política poblacional de la Corona española que se traduce en continuar consolidando la conquista sobre este territorio; asimismo, obedece a las acuciantes necesidades de las comunidades hispano-criollas de Asunción del Paraguay y del Tucumán de crear una vía de comunicación que les permitiera estrechar de manera más efectiva sus lazos políticos, militares y económicos, puesto que se hallaban vinculados histórica y culturalmente, es decir, nacionalmente(1).

(1) José Torre Revello. “Esteco y Concepción del Bermejo, dos ciudades desaparecidas” (1943), en “Publicaciones del Instituto de Investigaciones Históricas”, pp. 127-128, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires. Ed. Talleres-Casa Jacobo Peuser Ltda.

Pero no puede dejar de señalarse que tanto los conquistadores tucumanos como los conquistadores asunceños tenían sus razones particulares-lugareñas que los impulsaban a emprender la conquista del Chaco, para incluir a esta zona bajo los intereses de sus jurisdicciones, situación que desencadenó disputas legales entre ambas regiones, definiéndose, con el tiempo (en 1592), a favor de la jurisdicción paraguaya, al menos hasta 1617, cuando el monarca Felipe III decidió, por real Cédula, dividir en dos la Gobernación del Río de la Plata: por un lado, la Gobernación del Paraguay, con capital en Asunción y, por el otro, la Gobernación del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires, quedando Concepción del Bermejo dentro de la jurisdicción de esta última(2).

(2) Ernesto Maeder. “Historia del Chaco” (1996), de la colección: “Historia de Nuestras Provincias”, pp. 27-28, Buenos Aires. Ed. Plus Ultra.

Ahora bien, los primeros en lograr una población colonizadora estable en el Interior del Chaco fueron los conquistadores del Tucumán, encabezados por Antón Martín de Donbenito, un aventurero que instaló la encomienda conocida como Guacará, en 1584.

Al parecer, según relata Montes Pacheco, Antón Martín se embarcó en esta empresa colonizadora seducido por la ilusión de encontrar metales preciosos en el Interior del Chaco, puesto que había llegado a sus oídos la noticia de la existencia real del enorme “meteorito chaco” descubierto en 1576 por Hernán Mexía de Miraval (descubrimiento para el mundo hispánico, claro está).

Los conquistadores tucumanos habrían obtenido la información de la existencia de los meteoritos mediante el conocimiento de una leyenda toba, según la cual anualmente las naciones indígenas hacían peregrinaciones para rendir culto a un enorme bloque de metal al que consideraban un desprendimiento del Dios Sol.

Puede apreciarse que, mientras la cosmovisión hispánica seguirá considerando -por más de 200 años-, que se trataba de metales terrestres, la formación cultural toba ya sostenía, mediante una explicación mágico-religiosa, que se trataba de un objeto extraterrestre.

De esta manera, según conjetura Montes Pacheco, la intención de fondo y secreta de Antón Martín era el descubrimiento del “mesón de plata”(3).

(3) Marcelo Montes Pacheco. “La Primera Población del Chaco” (1944), tomo II, pp. 191-192, en el “Congreso de Historia Argentina del Norte y Centro”, Córdoba, Academia Nacional de la Historia -filial Córdoba-. Ed. Litvak.

La región del Chaco Austral, que había quedado marginada en las empresas de conquista del Río de la Plata y Tucumán, merecerá una atención principal de los españoles a partir de 1580.

En esa época, Juan de Torres de Vera y Aragón, heredero del Adelantazgo rioplatense otorgado a su suegro, Juan Ortiz de Zárate, dispuso algunas iniciativas pobladoras a través de sus Tenientes. Uno de ellos, Juan de Garay, cumplió con su cometido al fundar Buenos Aires (1580).

A su fallecimiento, lo sucederá Juan de Torres Navarrete, en 1584. Uno de sus objetivos será avanzar sobre el Chaco y fundar también allí una ciudad. Ese propósito será encomendado a Alonso de Vera (el “Cara de Perro”), uno de los sobrinos del propio Adelantado, quien lo llevará a cabo con pleno éxito.

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