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La orden es fundar una ciudad en el paraje de las siete corrientes

En el año 1587, el general Juan de Torres Navarrete ya tenía la orden de realizar la fundación de una ciudad en el paraje de las siete corrientes.

Juan de Torres Navarrete era primo hermano del Adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón, no sobrino, como mucho autores afirman. En su declaración testimonial del 23 de Noviembre de 1604, efectuada en la ciudad de la Concepción del Bermejo, manifestaba sobre su nombre y origen:

“( ... ) general Juan de Torres Navarrete, natural de la Villa de Estepa, en Andalucía, primo hermano del Adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón ( ... )”.

Se podría decir que la fundación de la ciudad de San Juan de Vera fue una de las más proyectadas y elaboradas de todas las fundaciones; el sitio donde se estableció fue advertido y señalado por todos los cronistas que por él pasaron.

Su fundación no sólo consistió en reclutar pobladores e ir a un lugar determinado y establecer su asiento. Fue pregonado con tiempo y proveído de todos los elementos necesarios que tal empresa requería.

Una exploración de descubrimiento previa a la fundación jurídica, propició que la tierra estuviera en paz al momento de su fundación. El Adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón no dejó librado al azar ningún detalle. La fundación que iba a protagonizar debía ser perfecta.

El proyecto de fundar una ciudad en el paraje de las siete corrientes se había gestado mucho antes de la llegada del Adelantado a la ciudad de Asunción, y sus Tenientes, con pleno conocimiento, ya se encontraban trabajando arduamente.

El elegido para llevar adelante esta empresa fue el capitán Alonso de Vera y Aragón, "el Tupí". Con la fundación en marcha, "el Tupí" escribe una carta al Consejo de Indias, el 15 de Junio de 1587, desde la Ciudad de Santa Fe.

En ella expresa lo siguiente:

S.C.R.M. - “Desde la villa de Santos costa del Brasil, escribí a Vuestra Alteza del suceso de mi viaje y del estado de esta tierra y la relación de los ingleses que se perdieron en la costa de los charrúas a la entrada de este Río de la Plata y desde allí volví a esta provincia con ciertos sacerdotes y pobladores y mercaderes en un navío que yo hice. Es tan desgraciada esta tierra que todos los sacerdotes que vienen a ella paran muy pocos porque de los quince frailes que Vuestra Alteza mandó que viniesen a esta provincia casi se han ido todos a la provincia del Tucumán so color de sus elecciones del obispo. Esta provincia tiene muy pocos clérigos que la iglesia catedral no se sirve con más de dos beneficiados, el uno de ellos es muy viejo y no halla personas suficientes para ordenarles y así suplico a Vuestra Alteza mande proveer de algunos sacerdotes con mandado expreso que no salgan de esta provincia si fueren frailes haciendo proveincia de por si pues, que hay hasta ahora en estas provincias pobladas seis ciudades porque con esto se asegurará la salida de ellos.
“Provincia tiene necesidad de que Vuestra Alteza envié el patronazgo eclesiástico para quitar diferencias entre el Obispo y la Justicia Real y asimismo escribano porque los que usan ahora en estas ciudades así de cabildo como públicos no son hábiles ni suficientes.
“Juan de Torres Navarrete, Teniente General de estas provincias en nombre de Vuestra Alteza, me mandó haga una población en nombre de Vuestra Alteza en las Siete Corrientes y viniendo a este puerto de Santa Fe a despachar un navío mío al Brasil para traer algunas cosas necesarias para la dicha población y que si algunas cosas nuevas hubiese en esta ciudad de que pudiese avisar a Vuestra Alteza en su nombre lo hiciese como persona que entendía de las cosas de esta tierra y si con ciertas nuevas que han venido a esta ciudad de que por la Justicia Mayor de esta ciudad sea hecho información de que dos navíos habían tomado en Chile de ingleses como parece por este testimonio que envío con ésta me he atrevido describir a Vuestra Alteza estos renglones el teniente general escribe largo a Vuestra Alteza del estado de la tierra en un navío que viene navegando de la ciudad de la Asunción. Nuestro Señor guarde la muy alta y muy poderosa persona de Vuestra Alteza y en estado acreciente con mayores Reinos y Señoríos. De la ciudad de Santa Fe a quince días de mes de Junio de 1587 años” (S.C.P.M. Besa los Reales pies a Vuestra Alteza. Alonso de Vera y Aragón).

Esta carta, publicada por Sorg, es un documento de alto valor histórico que permite saber que

“diez meses antes de la fundación jurídica de la ciudad de San Juan de Vera, ya se estaban alistando y procurando los elementos necesarios para su fundación”.

Lo concreto es que la nueva ciudad, que se llamará de Vera, será establecida en el sitio de las siete corrientes, y a su fundación concurrirán dos contingentes simultáneos que partirán de Asunción: uno de ellos navegará en balsas y navíos, al mando del capitán Alonso de Vera, “el Tupí”; y, el otro, estará dirigido por Hernandarias, que marchará arreando los

“... caballos, yeguas y vacas,  que fue de mucha importancia, en lo cual y en abrir camino se ocupó tres meses, pasando grandísimos trabajos...”(1).

(1) Relación de Servicios de Hernandarias de Saavedra, por su apoderado, doctor Salcedo, Madrid, 28 de Marzo de 1600, en Manuel M. Cervera. “Historia de la Ciudad y Provincia de Santa Fe. 1573-1853” (1907), tomo I, apéndice XIX, p. 62, Santa Fe. // Citado por Gustavo Miguel Sorg. “Juan de Torres de Vera y Aragón (Nueva historia de la fundación de la Ciudad de Vera)” (2007). Edición del Autor.

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