El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Belgrano en San Nicolás, Santa Fe y La Bajada

- Campaña del Paraguay

Casi simultáneamente a la campaña al Alto Perú se encomendó a Manuel Belgrano -segundo Jefe de los Patricios y sin otra experiencia militar que la de unos pocos libros- que con un puñado de hombres invadiera el Paraguay.

Hubo aquí un error de concepción política al creer que el Paraguay se sublevaría ante la presencia de las fuerzas revolucionarias y un error militar al ocuparse de un frente secundario, postergando el ataque a Montevideo.

Suponiendo que los paraguayos acudieran en auxilio de esta plaza, era mucho más fácil batirlos lejos de sus bases y en las planicies familiares a las tropas porteñas, que penetrando en el lejano y tropical Paraguay, máxime careciendo de apoyo naval y de transportes fluviales.

- En San Nicolás de los Arroyos

Siguiendo las Instrucciones, el 28 de Septiembre de 1810, Manuel Belgrano llegó a San Nicolás donde lo estaban esperando:

“Una fuerza de 200 veteranos (profesionales) de infantería de Buenos Aires al mando de Juan Ramón Balcarce(1).

(1) El Destacamento Juan Ramón Balcarce estaba conformado por: una Compañía del Regimiento de Infantería Nro. 3 (ex Arribeños), al mando del capitán Campos; una Compañía de pardos del ex Batallón de Castas, al mando del capitán F. Carrera; y una Compañía del Regimiento de Granaderos de Fernando VII, al mando del capitán José Cayetano Martínez.

Parte del recientemente creado Regimiento de Caballería de la Patria, basado en los blandengues de la Frontera de Buenos Aires, al mando del coronel Antonio de Olavarría, que no se incorporó a la expedición, y del sargento mayor José Ildefonso Machain(2).

(2) Mariano Antonio Molas (1867). “Descripción Histórica de la Antigua Provincia del Paraguay. Aditamento de documentos justificativos” en “La Revista de Buenos Aires”, tomos XII-XIII: Tomo XII, pp. 199-224; Tomo XIII, pp. 370-399.

Esta unidad tenía 430 hombres, de los cuales 60 eran soldados veteranos y el resto milicianos de los Partidos de la zona (piquetes de San Nicolás de los Arroyos, Rosario y Coronda)(3).

(3) Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 267, tomo III, volumen 1, 1792-1811, Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

El 17 % de los mismos estaban presos. Contaba con 6 cañones de a 2 y un stock de 189 armas. Pasada la revista de esta unidad, Belgrano informó:

“Los soldados todos son bisoños y los más huyen la cara para hacer fuego (...) Las carabinas (...) son malísimas (...) se (arreglaron) muy mal pues (...) a los tres o cuatro tiros quedan inútiles”(4).

(4) Belgrano a la Junta de Buenos Aires en: Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 262, tomo III, volumen 1, 1792-1811, Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

De los 6 cañones se enviaron 4 a Buenos Aires por inservibles. El 29 de Septiembre de 1810, Belgrano y sus 630 hombres partieron rumbo a Santa Fe.

- En Santa Fe

Belgrano llegó a Santa Fe el 2 de Octubre de 1810. Sus Instrucciones decían que allí debía incorporar 200 hombres. Sin embargo, la única Compañía de Blandengues existente era la del capitán Francisco Aldao, con 100 hombres, de los cuales 40 eran veteranos y el resto reclutas.

De estos, 60 soldados procedían del Fuerte de Sunchales, de donde hizo retirar los 2 cañones de a 4. El Fuerte quedó con sólo 18 hombres y más tarde fue arrasado por los indígenas. Se produjo así un gran debilitamiento del sistema defensivo santafesino frente a indígenas mocovíes, abipones y tobas, que aprovecharon para aumentar su belicosidad.

La movilización de hombres que hizo Buenos Aires -sin tener en cuenta la imperiosa necesidad defensiva de Santa Fe- se convertirá hasta 1815 en el argumento central de la oposición que harán las autoridades santafesinas contra Buenos Aires(5).

(5) Fradkin Ratto (2013), pp. 23-48.

“No van en mi ejército los doscientos blandengues de esta ciudad porque no existen aún, pues se está levantando la 2da. Compañía, he mandado únicamente que vaya la Compañía del capitán Aldao, agregada al Regimiento de Caballería de la Patria”(6).

(6) Belgrano a la Junta, el 3 de Octubre de 1810 en: Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 270, tomo III, volumen 1, 1792-1811, Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

El teniente coronel Machain fue nombrado Mayor General de Ejército, como segundo de su mando.

Belgrano se quejó a la Junta por la falta de caballos “pertenecientes al rey” pese a los recursos que se habían dispuesto. Pidió una investigación y el escarmiento de los “dilapidadores del Erario”.

Para compensar tuvo que intimar a los vecinos a hacer donaciones y “si no se hallase con tan buena voluntad se les satisfará el costo que se le causare en su conducción y el tiempo y distancia que se emplearán conforme al orden de las postas”(7).

(7) Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 270, tomo III, volumen 1, 1792-1811, Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

Se recibieron donaciones y ofrecimientos(8). Por su contribución a la expedición, Belgrano otorgó a la ciudad el título de “Muy Noble”(9).

(8) Entre los que se destacó estuvo el futuro gobernador Francisco Antonio Candioti.
(9) Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 276, tomo III, volumen 1, 1792-1811, Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

- Belgrano en La Bajada del Paraná

Belgrano puso el mayor entusiasmo en el empeño de disciplinar sus tropas, logrando aumentar sus efectivos con contingentes de San Nicolás de los Arroyos, Rosario y Santa Fe, última ciudad donde llegó el 1 de Octubre de 1810.

El ejército comenzó a cruzar el río Paraná el 8 de Octubre de 1810, llegando Belgrano a La Bajada (actual Ciudad de Paraná) el día 9, en donde fue recibido con “respeto y obediencia”. En La Bajada se instaló un campamento para instruir a las tropas, se recibieron víveres y el donativo de 750 caballos hecho por el pueblo(10).

(10) La ayuda fue tal que Belgrano escribió en sus Memorias Autobiográficas: “No se me olvidarán jamás los apellidos Garrigó, Ferré, Vera y Hereñú; ningún obstáculo había que no venciesen por la patria”. Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, tomo III, volumen 1, 1792-1811. Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

El 10 de Octubre de 1810 -después de cruzar el río Paraná- ya estaba establecido en La Bajada donde “recibía caballos, unas seis u ocho piezas de artillería, algunos otros piquetes y lo demás necesario para emprender sus operaciones”.

El ejército se concentró en La Bajada del Paraná donde el improvisado general logró reunir 950 hombres de caballería, seis cañones y los pertrechos necesarios(11).

(11) Las tropas carecían prácticamente de instrucción militar y el cuadro de oficiales demostraba escasa preparación. El armamento era poco eficaz y el vestuario incompleto. Con estos deficientes elementos Manuel Belgrano debía iniciar una operación que lo llevaría a más de mil kilómetros de distancia a través de una ruta difícil, sin caminos y erizada de dificultades. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

La actividad desplegada por Belgrano fue realmente positiva. Desde Santa Fe, el 2 de Octubre de 1810 -al disponer la detención de los españoles que hubieran tomado las armas en el Paraguay y que bajaran en los buques de comercio con escala en Corrientes- fijaba los beneficios inmediatos que el movimiento de Mayo produciría al pueblo regional solicitando su divulgación.

“Dése la noticia -decía- de mi Ejército de 1.500 hombres que, con tren expectable de artillería va a proteger a los pueblos, restituirlos a sus derechos, quitarles la opresión de los mandones, darles libertad, separar las trabas que los tienen abatidos y desterrar de esa rica provincia (el Paraguay) el estanco de tabaco, dejándola en franqueza de poder comerciar con ese fruto y demás que posee sin experimentar los vejámenes que el sistema antiguo les ha causado”.

Refiriéndose a los pueblos de Misiones prometía libertarlos del régimen de comunidad y gabelas que sobre ellos pesaba, como del trato de esclavos de que eran objeto.

Tampoco descuidaba el aspecto práctico de la campaña; viendo en los naturales avecinados en Las Garzas -de raza abipona, auxiliares poderosos- incita al Teniente de Gobernador Elías Galván formase con ellos una compañía de lanceros al mando de un capitán que los entendiera, prometiendo un sueldo mensual de 14 pesos, uniforme y ración de carne abundante(12).

(12) Cartas de Belgrano al Teniente de Gobernador Galván -desde Santa Fe- del 2 de Octubre de 1810. Archivo de Corrientes. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Belgrano creó lo que entonces se denominó “Ejército del Norte”, que no debe confundirse con el que actuó en el Alto Perú.

El 20 de Octubre de 1810 llegó a La Bajada la artillería que había salido de Buenos Aires el 27 de Septiembre. Era un piquete del Batallón Real de Artillería Volante compuesto por el capitán José Ramón de Elorga, 2 sargentos y 20 soldados, con dos cañones de a 2 y dos cañones de a 4, y con una dotación total de 120 tiros.

Belgrano comunicó a la Junta el estado de su ejército. Hasta ese momento contaba con aproximadamente 730 hombres, que organizó en tres divisiones, distribuyéndose los seis cañones entre ellas.(13)(14)(15)

(13) Mario Belgrano (1944). “Historia de Belgrano”, p. 82, Buenos Aires, Espasa-Calpe Argentina S.A.
(14) Mario Belgrano (1944). “Historia de Belgrano”, p. 82, Buenos Aires, Espasa-Calpe Argentina S.A.
(15)  DIVISIONES DEL EJERCITO:
Plana Mayor:
Sargento Mayor: José Ildefonso Machain
Ayudantes del Comandante: Francisco Sáenz y Gabriel Meléndez
Comisario: Miguel Garmendia
Capellán: inicialmente era el prebístero José Lanchano, pero Belgrano lo reemplazó el 11 de Octubre de 1810 por Juan José Arboleya (o Arvolella), quien llegó escapando de Montevideo.
Cirujanos: Juan Frubé (o Jean Frouré) y Mariano Vico.
1ra. División, bandera roja: comandante interino Celestino Vidal; ayudantes generales: José Espínola (hijo) y Ramón Espínola. Compañía de Granaderos de Fernando VII, 1ra., 4ta. y 6ta. Compañías del Regimiento de Caballería de la Patria; 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe; 2 cañones de a 4 del tren volante en un carro capuchino y un tercio de las municiones y útiles del parque de artillería conducidas en 8 carretillas.
2da. División, bandera azul: comandante interino José Ramón Elorga; ayudante general: Pedro Aldecoa; Compañía de Pardos, 2da., 5ta. y 8va. Compañías del Regimiento de Caballería de la Patria; 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe; 2 cañones de a 4 del tren volante en un carro capuchino y un tercio de las municiones y útiles del parque conducidas en 8 carretillas.
3ra. División, bandera amarilla: comandante interino Manuel Campos; ayudante general: Manuel Artigas. Compañía de Arribeños, 9na. Compañía del Regimiento de Caballería de la Patria; 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe; 2 cañones de bronce de a 2 y un tercio de las municiones y útiles del parque conducidas en carretillas.
Citado por Alberto Rubén Perazzo (2006). “Nuestras Banderas: Vexilología Argentina”, p. 50, 3ra. edición, Buenos Aires, Editorial Dunken.

Varios paraguayos acompañaron a Belgrano: los dos hijos del ya fallecido Espínola y Peña, José y Ramón -edecanes de Belgrano- el Mayor General de la expedición, José Ildefonso Machain y el capitán de artillería Bonifacio Ramos.

A este grupo se unió José Alberto de Cálcena y Echeverría como intendente del Ejército dada su experiencia en la provisión de víveres y vestuario, sus contactos y parientes en el Paraguay donde había vivido largos años y su conocimiento de las misiones.

El 21 de Octubre de 1810 Belgrano entregó el itinerario y dictó sus Instrucciones a cada Jefe de división. En ellas establecía una disciplina muy severa, que aplicaba la pena de muerte incluso por hurtos menores(16).

(16) Facundo Antonio Arce (1960). “Entre Ríos en los albores de la Revolución de Mayo”, Paraná, Entre Ríos, Nueva Impresora, de Brest y Viñas París.

Esta disciplina basada en la represión suponía la poca identificación de muchos soldados con los motivos por los cuales habían sido convocados. Los soldados, que mayoritariamente eran reclutados a la fuerza, desertaban al inicio de las marchas antes de alejarse de sus familias o lugares conocidos, aprovechando la menor vigilancia de los guardias y oficiales que custodiaban las columnas en movimiento.

Pese a esas medidas disciplinarias se tuvo que fusilar, como ejemplo, a dos desertores en Curuzú Cuatiá lo que no impidió nuevas deserciones en el mismo regimiento. Belgrano lo atribuyó a la “falta de sentimientos” de los soldados que, como hombres de campo, eran criados “poco menos que como animales”(17).

(17) Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 348, tomo III, volumen 1, 1792-1811. Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

La Junta, al estimar que la campaña del Paraguay sería más seria de lo calculado envió, el 16 de Octubre de 1810 un refuerzo de 200 hombres del Regimiento de Patricios (regimientos Nros. 1 y 2) al mando del capitán Gregorio Perdriel. El 25 de Octubre la Junta entregó a Belgrano el despacho de Coronel de Ejército.

Su fuerza se componía entonces de “un batallón de ‘patricios’ a las órdenes del comandante Gregorio Perdriel; de otro batallón de arribeños y granaderos de Fernando VII, que mandaba Ignacio Warnes; de dos mitades de blandengues de la frontera que -unidas a otras dos de las milicias de Entre Ríos- formaban un escuadrón, al mando del comandante Diego de Balcarce, hermano del vencedor de Suipacha; y de cincuenta y tantos artilleros con cuatro piezas de pequeño calibre, en todo, como mil y tantos hombres”(18).

(18) Vicente Fidel López. “Historia de la República Argentina”, tomo III, p. 391. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

- Paraguay se prepara para la defensa

Mientras tanto la situación de Corrientes y pueblos pronunciados por la revolución no era segura. El Gobierno del Paraguay activaba la reunión de fuerzas y su disciplina habiendo -a principios de Septiembre de 1810- llegado al Paraná, frente a Candelaria, una columna de seiscientos milicianos.

El Teniente de Gobernador Galván avisaba a la Junta de estos aprestos(19), del censo de armas y municiones en su jurisdicción y de ataques parciales a las costas correntinas, como al Teniente de Gobernador de Santa Fe en demanda de cooperación.

(19) Contestación de la Junta. 4 de Octubre de 1810. Archivo de Corrientes. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Belgrano, que se encontraba en esa ciudad, llega a ordenar(20) que en caso de un nuevo ataque (como el del 1 de Octubre) se retirara Galván con el pueblo que quisiera seguirlo hasta San Roque, a la espera de su ejército.

(20) Oficio de Galván del 11 de Octubre de 1810. En el Archivo de Corrientes. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

El 18 de Octubre de 1810, desde La Bajada del Paraná ampliaba las Instrucciones: con las armas de fuego y espadas existentes debían armarse trescientos milicianos que conocieran su uso dirigiéndoselos a San Roque, a esperarlo, mientras se vigilase la costa hasta Candelaria(21).

(21) Archivo de Corrientes. Belgrano aconseja se sacaran los 300 milicianos de Caá Catí porque se dice informado sabían manejar armas de fuego. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Corrientes y el Teniente de Gobernador Galván eran -en realidad- el centro de las operaciones. La distribución de Proclamas para rectificar afirmaciones alarmistas, de que Belgrano venía a dar muerte a los paraguayos(22); la compra de pólvora de que se carecía; la provisión de caballos para su ejército, que marchaba con lentitud; la de carne que llegó a faltarle(23); la de yerba, caballos, bueyes y ganado para la división de Tomás de Rocamora que bajaba desde Yapeyú(24); la exploración de los pasos del Paraná y del pensamiento del pueblo paraguayo(25); etc., todo corría de cuenta de los hombres de Corrientes.

(22) Oficios de Belgrano. Del 18 de Octubre de 1810.
(23) Oficios de Belgrano. Del 13 de Octubre de 1810.
(24) Oficios de Belgrano. Del 26 de Octubre de 1810.
(25) Oficios de Belgrano. Del 18 de Octubre de 1810. // Todos en “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Información adicional