El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Belgrano en Corrientes

El 22 de Septiembre de 1810 la Junta puso a Corrientes bajo la autoridad de Belgrano. El 8 de Octubre de 1810, éste ordenó al nuevo Teniente de Gobernador, Elías Galván, que situara 300 hombres sobre el paso del río Santa Lucía, en el pueblo de San Roque, a la espera del ejército expedicionario.

Corrientes contaba con 6 compañías, de 100 hombres cada una, del Regimiento de Voluntarios de Caballería de Corrientes. Galván ofreció además a Belgrano 50 indígenas de Santa Lucía y otros 50 de Santa Ana de los Guácaras, junto con 80 pardos para servir en la artillería.

Entre otras medidas, creó dos compañías de infantería de mozos decentes y el acaudalado comerciante Ángel Fernández Blanco organizó dos compañías de cívicos de infantería.

A fines de Octubre de 1810 el Ejército partió de La Bajada (actual Paraná) y se internó por la Mesopotamia; al atravesar el Norte de Entre Ríos, Belgrano fundó el pueblo de Mandisoví y, luego, al Sur de Corrientes, erigirá el de Curuzú Cuatiá.

El 8 de Noviembre de 1810, Belgrano avisaba su llegada a Curuzú Cuatiá con dos de las cuatro divisiones de su ejército y poco después(1) agradecía los donativos populares.

(1) Oficios de Belgrano. Del 11 de Noviembre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Estos habían sido numerosos; los vecindarios de Riachuelo, partido de Zapallos, Caá Catí, Ensenadita, Lomas, Ensenada Grande, Batel arriba, Galarzas, Mojones, Empedrado, Saladas, Yaguareté Corá, Paiubre y San Roque, todos llevaron al Ejército de Belgrano su tributo(2).

(2) Están en los Archivos de Corrientes las listas de donantes, de numerario y en especie -divididas por Partidos- y en la Capital por barrios o cuarteles. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Belgrano había entrado en la Mesopotamia por La Bajada del Paraná y, tratando de despuntar los cursos de agua, se dirigirá hacia el centro de Corrientes abandonando los caminos conocidos. Pero se encontró con una región inhóspita e igualmente acuosa.

Llegará -por fin- al Paraná y lo atravesará el 19 de Diciembre de 1810 sorprendiendo hábilmente a la defensa en Campichuelo.

- Contribuciones y donativos del pueblo de Corrientes

Levantóse en Corrientes una suscripción popular en auxilio del Ejército de Belgrano; algunas listas fueron publicadas en “La Gazeta”(3).

(3) Ricos y pobres contribuyeron con dinero, ganado, caballos, vehículos, embarcaciones y cuánto era de provecho. // Citado por el doctor Manuel Florencio Mantilla, en “Crónica histórica de la provincia de Corrientes”.

Había entusiasmo. Además del donativo, muchos hombres y damas ofrecieron sus fortunas y alhajas para los casos de urgencia(4).

(4) Manuel Florencio Mantilla reproduce algunos de los ofrecimientos patrióticos para dar una idea del sentimiento reinante: “Angel Fernández Blanco ofrece -para caso urgente- su persona y todos sus bienes; su esposa, María Tiburcia Rodrigo de Blanco todas las alhajas de su uso”. “Antonia Rosa Lagraña de García de Cossio, doscientas cabezas de ganado; y su hija, Antonia Rosa García de Cossio, cien cabezas de ganado; y ambas, en caso de urgencia, todas las alhajas de su uso”. “Manuel de Vedoya y su esposa, Margarita Lagraña, cien cabezas de ganado”. “Felipe Díaz Colodrero, por sí y por su esposa, María Antonia Fernández, cincuenta caballos y cincuenta cabezas de ganado y, en caso de urgencia de la patria, ofrece todos sus bienes, las alhajas de cinco hijas y las personas de siete hijos para el servicio, incluso un clérigo”. // Citado por el doctor Manuel Florencio Mantilla, en “Crónica histórica de la provincia de Corrientes”.

El 2 de Noviembre de 1810 tenía ya Elías Galván 4.000 caballos prontos, carretas, carros y embarcaciones en qué efectuar el pasaje del Paraná.

“Tengo la primera división en la costa del río Corriente -escribía Belgrano el 17 de Noviembre de 1810- y las otras van marchando en términos de darse la mano con todos los auxilios necesarios pues, por todas partes, los encontramos con la mayor franqueza. Procuro en recompensa complacer a los vecinos”.

Tres días después, decía: “En todas partes tenemos auxilios dispuestos por el Teniente de Gobernador y el vecindario de estas campañas, que a porfía se distingue”.

De la ciudad se remitía al Ejército cuanto el general pedía, cargando algunos particulares, especialmente Angel Fernández Blanco -con la responsabilidad de los encargos- porque las Arcas del Cabildo y las de la “Real Hacienda” no disponían de recursos en relación a las exigencias(5).

(5) Un solo pedido -de Enero de 1811- alcanzó a 4.066 pesos plata; 2.013 en artículos diversos; 53 en medicinas; y 2.000 en efectivo. Los artículos fueron tomados en plaza, sobre el crédito particular de Angel Fernández Blanco; el dinero efectivo fue facilitado por particulares. // Citado por el doctor Manuel Florencio Mantilla, en “Crónica histórica de la provincia de Corrientes”.

- Concurso militar de Corrientes

La compañía de milicias de José Andrés Casco, del Sur de la provincia había ido al Guayquiraró a esperarlo llevándole númerosa caballada, y tan entusiasta fue la cooperación de autoridades y de pueblo que tres días después de su llegada a Curuzú Cuatiá, podía Belgrano dirigirse a Galván sintetizando esa labor meritoria.

“No importa -decía- que los guaycurús (de Garzas) no hayan querido reunirse para formar la compañía deseada; me acomodaré con los de Santa Lucía y Guácaras según conviniere; con los ochenta pardos que Vd. ha dispuesto muy bien para la artillería; con las compañías de infantería de que me da parte; y con las demás milicias hasta el número de 300 hombres que previene”.

Y ahondando en el plan de campaña para que nadie pudiera tener la seguridad de su ruta, dejando para después determinar cuál de los pasos del río utilizaría, recomendaba se guardasen disimuladamente a todos, excepto el Del Rey, al que debía hacerse asomar alguna gente para que los del Paraguay fijasen cada vez más su atención hacia esa parte, abandonando los otros; fue -como vemos- el procedimiento de San Martín al cruzar los Andes(6).

(6) Lo curioso está en que Belgrano concluye por pasar el Paraná en Candelaria. Paso del Rey es el actual Paso de la Patria. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Cumpliéndose sus Instrucciones, la vigilancia de los pasos del Paraná fue continua y activa. José Luis de Madariaga -con elementos indígenas de Itatí- cuidaba el sector de ese poblado; el oficial Antonio Payba, los de Itá Ibaté y Yahapé; el comandante Añasco, con partidas volantes, hacia San Antonio de Itatí(7); etc.

(7) Partes de Madariaga a Galván, del 16 de Noviembre; orden del primero a Payba de la misma fecha. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

- La etapa de Curuzú Cuatiá. Formación de esa Villa y la de Mandisoví

Desde Curuzú Cuatiá el general Belgrano realizó una gestión administrativa trascendental buscando congraciarse la opinión pública, tanto de los vecinos de Corrientes como de Misiones, separados por viejas querellas.

Motivadas por cuestiones de límites -nunca resueltas con carácter firme- nacen en los albores de la colonia, encontrándose en una de sus periódicas crisis cuando el Representante de la Junta de Mayo llegaba a la zona.

El debate aludía al territorio entre el río Miriñay, el de Corriente y el Uruguay, sosteniéndose por Corrientes y Yapeyú la jurisdicción exclusiva especialmente sobre los vecindarios rurales de Curuzú Cuatiá y Mandisoví.

Belgrano, que había podido apreciar la importancia y la trascendencia de los mismos, resuelve organizar -con la base de esa población- dos Villas, lo que decreta por separado el 16 de Noviembre de 1810.

Curuzá Cuatiá y la jurisdicción territorial que le asigna queda sujeta a Corrientes, y Mandisoví -con la suya- al Gobierno de Misiones.

El acto político se inspiró en el laudo de Salomón; tuvo la virtud de acallar los espíritus(8) y fijó la línea Oriental del territorio correntino al determinar la jurisdicción del pueblo de Curuzú Cuatiá: fue ésta el territorio comprendido desde las puntas del arroyo Tunas, siguiendo el curso del Mocoretá; éste hasta las puntas del arroyo Timboy, que se sigue hasta encontrar la barra del Curuzú Cuatiá, que entra el Miriñay; y la línea de este río hasta la laguna Iberá; luego la del río Corriente hasta sus malezales; las puntas del arroyo de las Barrancas; y las del arroyo Basualdo hasta encontrar las puntas de Tunas.

(8) Las Actas, de Curuzú Cuatiá, en el Registro Nacional, tomo I; de Mandisoví, en el folleto “La Justicia de Mayo” del doctor Juan Esteban Guastavino, p. 30. El decreto sobre Mandisoví se hizo público en ese lugar, el 25 de Noviembre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

El Teniente de Gobernador correntino -el 1 de Diciembre de 1810- decretó el acatamiento de esta Resolución que aprobó el 21 del mismo mes la Junta porteña, “sin perjuicio de los derechos que pudieran reclamarse”(9).

(9) La Nota en el Archivo de Corrientes. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Además de entregar al Gobierno de Misiones la jurisdicción territorial de Mandisoví -que integraba con la zona costera del río Uruguay que hoy comprende el Departamento correntino de Monte Caseros- Belgrano se vincula a su opinión pública dictando un Reglamento para el Gobierno de las reducciones(10), proveyendo a su régimen político, económico y administrativo.

(10) Publicado por el general Bartolomé Mitre. “Historia de Belgrano”. La Junta de Mayo, el 21 de Diciembre de 1810, comunicó a Corrientes haber aprobado el decreto sobre jurisdicción de Curuzú Cuatiá. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

- Paraguay abre comunicaciones con Montevideo y Perú

La actividad del centro españolista del Paraguay era interesante. Cortado el camino de los ríos con la adhesión al movimiento de Mayo de los pueblos del Litoral, desdobla su iniciativa tanto en articularse a los núcleos de resistencia de Montevideo y del Perú, como en atraerse la opinión pública del Paraná inferior.

Sobre el Perú abre comunicaciones a través del Gran Chaco; Galván, desde Corrientes, avisa a Belgrano de esta iniciativa como de informes divulgados en Itatí de un próximo socorro, pero el general del Ejército del Norte era optimista.

Poco importa decía(11) que sea cierta esa ruta de comunicaciones, pues a esta fecha conceptúo a Potosí en nuestro poder, pues Balcarce estaba próximo a fines del pasado, optimismo justificado desde que poco después podía comunicar la victoria de Suipacha(12).

(11) Nota del 25 de Octubre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.
(12) Carta del 4 de Diciembre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Más fáciles resultaron para el Paraguay las comunicaciones con Montevideo. Los campos abiertos como el gran número de pasos en el río hicieron posible una activa circulación que se buscó cortar reteniendo a los chasques y apresando a los sospechosos a quienes -por órdenes de Belgrano(13)- se enviaba a Santa Fe, pasando a Córdoba destinados, algunos, a las minas de Famatina.

(13) Cartas del 11 de Noviembre, 18 de Noviembre y 23 de Noviembre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Por su parte, los patriotas enviaban mensajeros, distribuían proclamas y llegaron hasta congraciarse la opinión de algunos vecindarios, como los de Curupayty y Pedro González.

- Guerra propagandística, psicológica y de espionaje

Belgrano dio órdenes para confundir al enemigo en cuanto a la dirección de su avance y el lugar por donde cruzaría el Paraná. Para esto, el 20 de Noviembre de 1810 ordenó a Galván -desde el paso de Caa Guazú sobre el río Corriente- que 300 milicianos correntinos se situaran en Paso del Rey (actual Paso de la Patria) y que se propalara rumores en la Ciudad de Corrientes de que marchaba hacia ella(14).

(14) Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 332, tomo III, volumen 1, 1792-1811. Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

Después de su derrota en Paraguarí -desde Santa Rosa- Belgrano justificó ante Cornelio Saavedra las razones por las cuales mantuvo aquella medida estratégica y no utilizó esas fuerzas en su avance hacia Asunción y sobre todo en Tacuarí:

“No tengo absolutamente confianza en los correntinos, sin embargo les he dado mis órdenes para que me sostengan los pasos de Itatí y del Rey con el objeto de que ninguno pase (con ganado) y no tengan que comer los (paraguayos) del partido de Ñeembucú”(15).

(15) Belgramo a Saavedra en: Instituto Belgraniano Central (1982). Documentos para la Historia del General don Manuel Belgrano, p. 414, tomo III, volumen 1, 1792-1811. Buenos Aires. Instituto Nacional Belgraniano.

La propaganda era recíproca. Del Paraguay ya directamente a Corrientes o en Oficios dirigidos a funcionarios de su jurisdicción, que se hacían caer en poder de los patriotas(16), se daban las más alarmistas noticias. Incursiones desde Montevideo a los poblados del río Uruguay, victorias en el Alto Perú, la formación de un ejército de 30.000 hombres que el virrey de Lima enviaba, el juramento de la regencia por Chile, etc., todo impresionaba a la opinión.

(16) Uno curioso, del 20 de Noviembre de 1810, dirigido al Comandante de Ñeembucú. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Los hechos parecían comprobar esta propaganda; Belgrano, desde Curuzú Cuatiá, el 11 de Noviembre de 1810, hablaba del asalto de Michelena y sus 200 hombres a la Villa de Concepción del Uruguay, y aunque restaba importancia al suceso -explicándolo con el propósito de distraerlo de su objetivo, error en que no incurriría porque era fácil expulsarlos a la vuelta- fundaba en esa información la mayor actividad de sus operaciones, y el abandono de la ruta de Misiones para llegar cuánto antes al Paraguay en línea recta, pasando el río Corriente en Capitá Miní para dirigirse luego al Ipucú(17).

(17) Oficio de J. A. de Calcena y Echeverría del 12 de Noviembre de 1810; de Belgrano del 19 y 20 de Noviembre de 1810; etc. Todos en el Archivo de Corrientes. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

- De Curuzú Cuatiá a Candelaria. El cuidado de los pasos del Paraná

Tomadas las disposiciones para reunir caballos, bueyes y ganado en esa ruta, repuestos sus medios de transporte, Belgrano inició su avance desde Curuzú Cuatiá dividiendo el ejército en tres grupos.

El primero, a las órdenes de su Mayor General salía el 19 de Noviembre de 1810 de Curuzú Cuatiá, siguiendo la ruta indicada; el martes 20 de Noviembre, el segundo, comandado por el capitán Perdriel, del cuerpo de Patricios; y el sábado 24 de Noviembre el último grupo -a sus inmediatas órdenes- con el capitán Lacasa por segundo.

Durante el tránsito fue recibiendo el armamento reunido en la jurisdicción de Corrientes, la incorporación de sus milicias, pólvora disimuladamente adquirida en el comercio para no advertir de los recursos limitados, y tomando disposiciones para engañar al enemigo sobre el lugar en que debía hacer el cruce del Paraná.

Hacia principios de Diciembre de 1810 la actividad en la zona del Paraná fue mayor. El transporte -en carretas- de canoas para el Ejército de Belgrano, desde la Capital y de Itatí, empleó buenos núcleos de vecinos, y la reducción de las partidas que vigilaban la costa fomenta la agresividad de los paraguayos.

Buscaban éstos, sobre todo, haciendas, de que carecían, dando golpes de mano con pequeñas embarcaciones, sin perjuicio de expedicionar con mayor amplitud.

El 2 de Diciembre de 1810, por ejemplo, tres barcos grandes remontaban el Alto Paraná hacia Candelaria, seguidos desde tierra por las partidas volantes del comandante José Ignacio Añasco(18).

(18) Oficio de Añasco a Galván, desde Ensenadas, del 2 de Diciembre de 1810. Idem de Madariaga a Galván, desde Itatí, en la misma fecha. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Fue éste uno de los más meritorios servidores de la época; aún invadido el Paraguay por Belgrano su actividad no pudo cesar porque el río siguió en poder de los españoles y estos incidiendo en sus correrías.

El 29 de Enero de 1811 desembarcaron, por ejemplo, en Itatí, de una cañonera artillada con dos piezas y fusiles, exigiendo víveres -que obtuvieron- y datos de los elementos defensivos de la Capital, no ocultando se preparaba un ataque a la misma(19).

(19) Oficio de Manuel Antonio Garay, Itatí, del 29 de Enero de 1811, a Galván. Antes ya habían saqueado el pueblo, el 8 de Diciembre de 1810. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Añasco fue el brazo que corrió con las nuevas medidas de defensa; distribuye mejor las milicias de la costa; cambia de destino a los oficiales incómodos, como al capitán Velazco, paraguayo, al servicio de Corrientes; vigila los correos españoles que cruzan la provincia con despachos de y para Montevideo(20) y -urgido por nuevas órdenes, a raíz de otras de la Junta de Buenos Aires indicando debían enviarse a Belgrano hombres para cuidar del ganado y caballos, en forma que él pudiera disponer de los soldados adscriptos a esos servicios(21)- convoca a otro centenar de milicianos, los arma con garrotes, tal era la falta de elementos de guerra, y se pone a su frente(22).

(20) Oficio de Añasco a Galván, de Ensenadas, del 31 de Enero de 1811.
(21) Oficio de la Junta del 10 de Febrero de 1811.
(22) Oficio de Añasco a Galván, Ensenadas, del 12 de Febrero de 1811. // Todos en “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Esta misión de cuidar los pasos del Paraná -antes y después que lo cruzara el general Belgrano- fue una de las tareas más importantes. El propósito no se reducía a garantizar las comunicaciones y la retirada oportuna de las fuerzas, sino a aislar a Asunción del centro españolista de Montevideo y a cortar los víveres al Sur del Paraguay.

Por la naturaleza de sus campos, por las epidemias corrientes y por las necesidades de los ejércitos en operaciones, la población civil, especialmente del Partido de Neembucú, no podía subsistir sin el ganado que se retiraba de la campaña correntina. Cerrar los pasos del río era presionar sobre la opinión del pueblo paraguayo, y en ese sentido abundaba Belgrano aún después del combate de Paraguary(23), recomendando que de las fuerzas de Corrientes situadas en los Pasos del Rey y de Itatí se desprendieran partidas que vigilaran la costa. Días después(24) incluía entre los pasos a guardarse los de San José y Candelaria.

(23) Oficio del 21 de Enero de 1811. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.
(24) Oficio del 6 de Febrero, desde Curuzú Tuyá; pedía cien hombres para estas guardias. // “Historia de la provincia de Corrientes (desde la Revolución de Mayo al Tratado del Cuadrilátero)”, del doctor Hernán Félix Gómez.

Información adicional