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Antecedentes de la revolución

- Antecedentes externos

La Revolución de Mayo de 1810 no fue un hecho casual sino que -como todo acontecimiento de significación- es la resultante histórica de una serie de antecedentes, en este caso tanto europeos como americanos y locales.

El movimiento estallado en Buenos Aires forma parte de una corriente histórica de rebelión común a toda la América hispana pues casi simultáneamente se produjeron otros focos de tendencia separatista en diversos dominios españoles.

Entre los antecedentes externos podemos citar:

a) La independencia de los Estados Unidos

El 4 de Julio de 1776 fue proclamada la independencia de las antiguas colonias británicas en América del Norte, la que dio origen a una nueva entidad política llamada Estados Unidos.

España ayudó a los revolucionarios en su lucha contra Gran Bretaña, sin medir las consecuencias de esta actitud para con los pobladores de sus propios dominios en América. La Corona española reconoció las legítimas aspiraciones de los rebeldes, que no tardarían en ser imitadas por otros hermanos de América.

b) La Revolución Francesa y las nuevas ideas

La Revolución francesa de 1789 definió los derechos inalienables del pueblo en un documento que se denominó “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”.}

Las ideas proclamadas por los revolucionarios, su espíritu crítico y demoledor, encontraron rápida difusión en la juventud ilustrada del Virreinato del Río de la Plata y de toda la América hispana.

c) Las ideas liberales hispano-indianas

Ilustres pensadores españoles sostuvieron ideas liberales y se anticiparon a los escritores franceses en las doctrinas sobre la soberanía popular y los principios fundamentales de la ciencia política y social(1).

(1) A partir del siglo XVI, esclarecidos teólogos defendieron la igualdad de los americanos y reclamaron la aplicación de principios más liberales. Entre estos ilustres religiosos podemos citar a Bartolomé de las Casas y Francisco de Vitoria. El sabio jesuita Francisco Suárez bregó -a través de sus obras- por los derechos del pueblo y, en el siglo XVIII, se destacó el magistrado español Juan de Solórzano Pereira, autor de la famosa “Política Indiana” en la que sostiene la igualdad de criollos y peninsulares. // Historia Argentina, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

d) La acción de los precursores

Con los primeros movimientos armados contra las autoridades españolas surgieron en la América hispana ilustres patriotas de avanzadas ideas, los que han sido llamados precursores de la emancipación americana.

miranda
El patriota venezolano Francisco de Miranda, la gran figura de la emancipación americana.

Sus más destacados representantes fueron Francisco de Miranda y Antonio Nariño(2).

(2) Francisco de Miranda nació en Caracas en 1750 y luego prestó servicios militares en España; de allí pasó al Nuevo Mundo, donde luchó en favor de la emancipación norteamericana; más tarde engrosó las filas de los revolucionarios franceses. En 1795 se trasladó a Londres y empezó a trabajar con empeño por la emancipación hispanoamericana. Con el propósito de coordinar la acción revolucionaria fundó la “Gran Reunión Americana”, conocida comúnmente como “Logia Lautaro”.
Antonio Nariño nació en Bogotá en 1765 y desde temprana edad forjó una sólida cultura. Su lucha por la libertad de América comienza en 1794, año en que tradujo el texto de la “Declaración de los Derechos del Hombre” de los revolucionarios franceses y los publicó en castellano bajo el título de “Decálogo de la sociedad regenerada”. Su actividad en favor de la causa de la emancipación le ocasionaron el destierro y la cárcel. // Historia Argentina, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

e) La invasión napoleónica en España

La crisis de la monarquía española como consecuencia de la invasión napoleónica y su repercusión en el Río de la Plata.

- Antecedentes locales

a) Económicos

Debido a la imprevisora política seguida por España, puede afirmarse que -desde fines del siglo XVIII- sus dominios en América quedaron abandonados a su propia suerte.

Las guerras y los conflictos europeos interrumpían totalmente las transacciones comerciales con la metrópoli, mientras las poblaciones de ultramar sufrían las consecuencias del absurdo sistema del monopolio comercial.

Los errores del Gobierno peninsular favorecieron la acción de aquellos hombres de ideas progresistas los cuales, en verdadera acción revolucionaria, defendían el libre comercio y censuraban la defectuosa Administración española.

b) Políticos

Después de la asonada del 1ro. de Enero de 1809 se intensificó la agitación política en Buenos Aires y, a partir de Junio de ese año, se iniciaron reuniones secretas contrarias al régimen imperante.

Los cargos públicos eran ocupados en su casi totalidad por los españoles, en muchos casos incapaces, pero con la ventaja de haber nacido en la Península.

Otra causa política que merece destacarse es el criterio que imperaba en la Corona española respecto de las posesiones en América. Estos territorios se consideraban propiedad personal del rey, no de la nación. En consecuencia, producido un cambio de gobierno en la Península, o cautivo el monarca, quedaban desatados de hecho los vínculos con la metrópoli.

c) Las invasiones inglesas:

Véase las importantes consecuencias de las invasiones inglesas.

- El virreinato en vísperas de la revolución

A comienzos de 1810 un grupo de hombres jóvenes estaba dispuesto y preparado para servir a la Revolución.

casa de vieytes
El patriota Juan Hipólito Vieytes fue comerciante e industrial. Había instalado una fábrica de jabón y allí se reunieron algunos de los precursores de la Revolución de Mayo. El grabado reproduce la fachada del edificio a principios del siglo XX, según una fotografía del Archivo Gráfico de la Nación.

Sus integrantes se reunían en el negocio de Hipólito Vieytes, en la casa de Rodríguez Peña y en la quinta de Mariano de Orma. Asistían Manuel Belgrano, Cornelio Saavedra, Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña, Manuel Alberti y otros.

El grupo revolucionario contaba con el apoyo de la casi totalidad de las fuerzas militares, pero carecía de un verdadero dirigente y no contaba con una plan de acción determinado(3).

(3) Este grupo revolucionario ha sido llamado por muchos historiadores “la Sociedad de los Siete”. En la actualidad y debido a los estudios de Juan Cánter, se niega la existencia de dicha sociedad como núcleo dirigente de la Revolución de Mayo. // “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

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