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Tenencia de Gobernación de Pedro Fondevila

El 17 de Septiembre de 1801 asumió el Gobierno, como Comandante de Armas, Pedro Fondevila, natural de Cataluña, que era Ayudante Mayor de milicias del Paraguay.

El 20 de Mayo de 1804 Fondevila denunció, al virrey Rafael de Sobre Monte, la vida ociosa y corrompida que llevaban en la campaña muchos vagabundos, mujeres y hombres, que viven sin trabajar, valiéndose de sus malas artes. Propuso se hiciera una matrícula de ellos para su control; el virrey, el 16 de Junio de 1804, dio su aprobación(1).

(1) Archivo General de la Nación, División Colonia, Justicia, Legajo Corrientes V, Buenos Aires. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

El 19 de Enero de 1804, Fondevila relevó de hacer Guardias fronterizas a las tropas de Saladas, San Roque, Caá Catí, Goya y Garzas, y las privó del fuero militar, Sobre Monte. Corrientes, en esos años, tenía dos médicos: Clemente del Castillo y Bartolomé González.

- Disputas entre peninsulares y criollos

El 3 de Noviembre de 1804, el Alguacil Mayor Juan Esteban Martínez escribió al virrey Rafael de Sobre Monte denunciando que “por sus fines particulares” Manuel de Vedoya procuraba siempre hacer elegir “sujetos sin capacidad a quienes podía gobernar a su antojo”.

Había votado Martínez para Alcalde de primer voto al Comandante de Armas Pedro Fondevila, español, esperando conseguir así el apoyo del virrey, y afirmaba que era vergonzoso fuesen postergados en los honores por los extraños y advenedizos quienes, a más de sus méritos propios por su distinguido nacimiento, tenían por progenitores a los que poblaron y defendieron con su sangre y trabajos las tierras de las Indias, habiéndolas descubierto, conquistado y pacificado.

Calificaba esa preferencia por los peninsulares de dura y cruel y de totalmente contraria a las reglas jurídicas y a la caridad. Sobre Monte no hizo caso alguno de la queja del Alguacil Mayor y aprobó las elecciones.

Al año siguiente, en el Acuerdo del 1 de Noviembre de 1805, insistió el Alguacil Mayor en el nombramiento de Fondevila, con el apoyo del Regidor decano. El Alférez Real expresó que la elección pretendida de Fondevila sería nula por dos razones:

* Primero, porque existe disposición que prohibe sean elegidos oficiales del nuevo Reglamento; y
* Segundo, porque es veterano y Ayudante del Cuerpo que tiene orden de estar pronto para salir a campaña en la oportunidad que se le requiera, lo que dejaría vacante el cargo; y que, además, Fondevila vive en casa alquilada.

Los Alcaldes se manifestaron conformes con el parecer del Alférez Real, pero Martínez insistió en su posición, apoyado por el Regidor decano. Sobre Monte, el 18 de Diciembre de 1805, resolvió que aprobaría las elecciones en quienes tuviesen mayoría de votos.

Favoreció la votación a Manuel Gómez de Cossio -español- para Alcalde de primer voto; Eugenio Tomás Cabral -patricio- para Alcalde de segundo voto; José Ignacio Benítez -patricio- para Regidor Defensor de Menores y Pobres; Francisco Antonio de Soto -patricio- para Regidor Defensor de causas criminales; Juan Antonio González -español- para Síndico Procurador; José Joaquín de Goytía -patricio-; y Pedro José Cabral -patricio- para Alcaldes de la Hermandad. El patricio Eugenio de Toledo fue elegido Mayordomo.

Martínez, el 3 de Noviembre de 1805 escribió al virrey:

“Condolido lo de ser mi Patria governada por Dn. Manuel de Vedoya, director único de los dos Juzgados ordinarios y que siempre dho. Vedoya se halla asociado para conseguir sus fines particulares con el Alférez Real Dn. Serapio Benítez quienes precisamte. eligen para los empleos concejiles a sujetos que los han de governar sobre cuyo particular el año pasado informé a V. E. lo que me parece de justicia”.

Expresa que García de Cossio es pariente inmediato de Vedoya; que Eugenio Tomás Cabral es tío carnal de Alvarez Valdés, casado con María Antonia González, hija de la finada Margarita Cabral, hermana de Eugenio Tomás y pariente inmediato del Alcalde Mayor Provincial José Luis de Acosta; con la hija de Cabral está casado Juan Esteban Benítez, sobrino carnal de Serapio Benítez; José Ignacio Benítez y Juan González son sobrinos carnales de Serapio Martínez; José Ignacio, además, hijo de una hermana de dicho Alférez Real; Juan González está casado con una hija de Josefa Benítez, hermana del dicho Alférez Real. Que Francisco Antonio de Soto es cuñado de José Luis de Acosta.

A Martínez le secundaba el Regidor decano Félix de Llanos, vizcaíno, pero enemigo de Vedoya(2).

(2) Archivo General de la Nación, División Colonia, Tribunales, Legajo 147, Expediente Nro. 8, Buenos Aires. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

- Orden y limpieza en la Ciudad

A iniciativa del Procurador General se adoptó una medida urbana en Julio de 1805. Las calles deberían ser rectas, limpias, de buen piso y veredas de dos varas; rectos los edificios; se prohibió edificar sin previa aprobación de los planos por el Juez de Policía. El virrey desestimó el pedido de creación de este último.

Cuando llegó a Corrientes el 30 de Septiembre de 1805 la primera vacuna, Fondevila dio el ejemplo de confianza en ella, haciendo vacunar la gente de su casa(3).

(3) Archivo General de la Nación, División Colonia, Justicia, Legajo Corrientes VI, Buenos Aires. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

- Los ingleses invaden el Río de la Plata

En 1806 un acontecimiento de trascendental importancia alteraría la tranquilidad del Comandante de Armas.

El 11 de Agosto de 1806 recibió la Orden del virrey Sobre Monte, de fecha 22 de Julio, avisando de la invasión inglesa y comunicándole que el gobernador de Montevideo estaba a cargo de la defensa de las fronteras, de manera que debía obedecer a éste pero, el 22 de Agosto, desde San Nicolás de los Arroyos, Sobre Monte le comunicó que, habiendo cesado el motivo de la anterior por haber sido reconquistado Buenos Aires, debía en adelante entenderse con él.

El Cabildo le expresó al virrey que estaban todos los capitulares dispuestos para la conservación de sus dominios a S. M. “con todos los habitantes a derramar hasta la última gota de sangre”.

Empero, el peligro no se disipó. El 4 de Noviembre de 1806 recibió Fondevila Orden de pasar a Montevideo con todo el regimiento a su cargo, con las armas que encontrase y el mayor número de caballos. Ya los ingleses se habían apoderado de Maldonado y se les calculaba eran cuatro mil hombres.

El 23 de Diciembre Fondevila comunicó al virrey que reunió al regimiento el día 8 en la Capilla de San Roque para seguir de allí a Canelones, pasando por la vía del Salto Chico del Uruguay y Río Negro.

Irían mandadas las fuerzas por Juan Manuel de Salcedo, porque su jefe titular, Juan García de Cossio, dados sus “males y avanzada edad” se hallaba postrado.

Se esperaba un ataque portugués del lado de Misiones. Como Salcedo, por sus achaques y su falta de idoneidad estaba incapacitado, por Orden del virrey, Fondevila asumió el mando, el 16 de Diciembre de 1806, dejando el Gobierno de Corrientes a Juan García de Cossio, no obstante su avanzada edad,

“porque puede suplir los gastos de escritorio, escribiente, portes de cartas, etc., manteniéndose con la decencia correspondiente al decoro de su empleo sin necesidad de mendigar, a lo que está expuesto don Juan Manuel de Salcedo, que se halla en una suma pobreza, añadiendo que el expresado Cossio tiene aceptación en este país, y se halla la gente contenta bajo de su mando, teniendo como tiene, bastante inteligencia militar, necesaria para la defensa de estas costas, y Fronteras, a lo que pueda ocurrir, la que no tiene el mencionado Salcedo”.

El regimiento constaba de seis compañías pero una estaba -desde 1805- en Misiones. Salieron el 15 de Diciembre para Montevideo, desde San Roque. Llevaba cuatro mil caballos, cuatrocientos veinte hombres, de los cuales doscientos ochenta y tres armados con espadas y lanzas, sesenta y dos con carabinas, algunos trabucos y pistolas, y los setenta y cinco restantes, desarmados por no haber armas para ellos en la ciudad.

Seiscientos caballos habían sido comprados por Fondevila y pagados con dinero que tuvo que pedir prestado. De todo daba cuenta el referido desde el Salto Chico del Uruguay, a ciento ocho leguas de Corrientes y ochenta y cuatro de Montevideo, el 31 de Diciembre de 1806, al virrey.

Iban por la vía del río Negro, por el Paso de Yapeyú. Ochenta hombres no participaron de la expedición por estar imposibilitados, con los que se integraban quinientos, total de las cinco compañías.

Durante la marcha desertaron cincuenta y tres soldados, que se volvieron a Corrientes, donde Salcedo no quiso proceder contra ellos, alegando que la ciudad no tenía cárcel.

En el mes de Julio, el Cabildo requisó papeles ingleses impresos llevados clandestinamente allí, cumpliendo Ordenes de la Real Audiencia de impedir su circulación. Se trataba de propaganda subversiva. El regimiento de Voluntarios no llegó a entrar en acción, por la rapidez con que fueron vencidos los ingleses en su ataque a Buenos Aires y consiguiente capitulación.

El 3 de Agosto de 1807 ya estaba Fondevila de regreso en Corrientes, donde le esperaba la hostilidad de gran parte del vecindario, manifestada en papeles injuriosos contra su persona, acusándole en ellos de ser “ahijado de So Bremonte”, llamándole “león deborante de la ciudad y su jurisdicción”, “lujurioso”, “escandaloso publicamente aún siendo casado”, de malversador de los caudales públicos, que había robado al rey cuando compró caballadas al regimiento.

Ya antes, el Síndico Procurador Bartolomé Cabral le había calificado de “monstruo y no conviene que vuelva a ocupar esta Comandancia de Armas, pués es capaz si hubiere guerra con Portugal de entregarle todo”. La carta, de fecha 1 de Abril de 1807, era dirigida a la Real Audiencia.

La Real Audiencia no hizo caso de todas esas especies calumniosas y el 3 de Julio de 1807 ordenó al Cabildo colaborar con Fondevila. Y menos haría caso después el caballero mártir de Cabeza del Tigre, Santiago de Liniers, que en Diciembre de 1809 nombró Teniente de Gobernador, cargo creado a solicitud del Cabildo, al coronel Pedro Fondevila.

- Consecuencias de las invasiones inglesas

Las invasiones inglesas repercutieron en la política correntina. Separado del mando Sobre Monte, y asumido por Liniers, se fortaleció el bando de los patricios por la circunstancia de ser yerno de Martínez el caballero francés Périchon de Vadeuil cuyo hermano era, a su vez, yerno del reconquistador de Buenos Aires.

Fue así como, en 1808, con el único voto de Juan Esteban Martínez y por voluntad del virrey Santiago de Liniers, resultó Alcalde de primer voto de Corrientes su Comandante de Armas, Fondevila.

El Cabildo, compuesto por vecinos del bando peninsular, entabló recurso ante la Real Audiencia, con el patrocinio letrado del doctor Mariano Moreno, el futuro Secretario de la Junta de Mayo. Los documentos referentes a este episodio han sido publicados por el Archivo General de la Nación(4).

(4) “Papeles del Archivo” (1942), capítulo: “Liniers y el Cabildo de Corrientes”, pp. 71 a 90, edición de Buenos Aires. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

Limitáronle, pues, a decir que el Alto Tribunal resolvió que siempre se eligiese por mayoría de votos, o sea, que dio la razón a los peninsulares.

El 28 de Julio de 1809 llegaron a Corrientes noticias de que a Liniers lo reemplazaba Baltasar Hidalgo de Cisneros y de que Fernando VII era nuevo rey de España, gobernando en su nombre la Junta Central de Sevilla. Desbordó entonces la alegría de los peninsulares.

Al día siguiente, 29 de Julio, por la noche, salieron algunos peninsulares por las calles con música y algazara lo que -por otros- se tuvo por alboroto.

Los manifestantes demostraban así que las noticias de España les eran favorables, a su juicio. A eso de las 22:00 de ese día, que fue sábado, se quemaron cohetes, hubo -como ya dije- música, y se arrojaron buscapiés contra las casas de los patricios. Se tocó, por una improvisada banda, La Marsellesa(5) o “Marcha de la Guillotina”, como se la llamaba entonces allí.

(5) Archivo General de la Nación, División Colonia, Interior, Legajo 234, Expediente Nro. 20, Buenos Aires. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

Martínez, en carta al virrey, acusó directamente de promotores del escándalo a Francisco de Paula Araujo, José Joaquín de Goytía y Tomás Pampín.

El Cabildo encargó de la averiguación de los hechos al Alcalde de segundo voto, Francisco Xavier de Lagraña(6), quien tuvo que luchar contra el Procurador General que pretendió ocultar lo sucedido y proteger a sus autores.

(6) Francisco Xavier de Lagraña era correntino, hijo legítimo del Familiar del Santo Oficio, Ziprián de Lagraña, y de María Gregoria de Dícido y Zamudio. Tuvo una destacada actuación pública. Se casó con Rosalía de Acosta y Soto -su sobrina segunda- el 5 de Abril de 1804, previa dispensa del parentesco, cuyo expediente -del que posee copia legalizada el autor- es notable para comprobar el carácter rigurosamente aristocrático de la sociedad en la época hispánica. Francisco Xavier de Lagraña y su hermano, Juan José de Lagraña, son mencionados en el “Almanaque Político y de Comercio de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1826”, de Blandel, como los principales hacendados de Corrientes (ob. cit., p. 287), edición facsimilar de La Flor, Buenos Aires, año 1968. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

Los peninsulares gritaban “Viva Fernando VII”, “Viva el nuevo Exmo. Señor Virrey”, mezclados con alusiones insultantes para Liniers. La casa del Alcalde Mayor fue objetivo principal de sus ataques con cohetes y buscapiés. También se gritó “¡Viva la Inglaterra!” “¡Viva toda la España!” “¡Muera Napoleón!”

Tal era el ambiente de Corrientes cuando agonizaba en el virreinato la dominación española.

- La asonada porteña de Alzaga y repercusión en Corrientes

 

Al llegar a Corrientes noticia de los sucesos del 1ro. de Enero de 1809, Fondevila felicitó a Liniers y le escribía, refiriéndose a Corrientes: “Este país es uno de los más fieles al Rey, y obediente, no acostumbrado a las sediciones y conciliábulos que en otros pueblos excitan varias personas”.

El 3 de Febrero de 1809, cuando esto escribía, la ciudad estaba conmocionada por las disputas entre los dos bandos, de peninsulares y patricios.

Hubo grandes festejos por la llegada de Liniers a Buenos Aires, los días 7, 8 y 9 de Septiembre, y entusiastas manifestaciones de los peninsulares por la Jura de Fernando VII, “el mejor y más suspirado Monarca del Mundo”, le llamaban.

Ya la dominación española, paternal y genuina, llegaba a su fin. Establecida el 25 de Mayo de 1810, en Buenos Aires, la Primera Junta e invitadas las provincias del virreinato a enviar sus diputados, Corrientes designará al doctor José Vicente García de Cossio(7).

(7) El doctor José Vicente García de Cossio, que tuvo importante actuación después de 1810, era hijo legítimo de Juan García de Cossio y de su primera esposa, Josefa de Zamudio y Ruiz de Bolaños. // Citado por Raúl de Labougle. “Historia de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. (1588-1814)” (1978), Buenos Aires.

 

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