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Consecuencias del segundo fracaso inglés

- Consecuencias de las invasiones inglesas

Las invasiones inglesas al Río de la Plata produjeron importantes consecuencias políticas, sociales, militares y económicas.

1.- En el orden político y social

a) Se inició la crisis del sistema político español. La suspensión de Sobre Monte propuesta por el cabildo abierto del 14 de Agosto de 1806 -que entregó el mando militar a Liniers y el político a la Audiencia- y la posterior deposición del citado virrey por la Junta de Guerra del 10 de Febrero de 1807, señalaron el comienzo de la gran crisis política que lenta y gradualmente llevaría a la Revolución.

En la capital del virreinato del Río de la Plata la decisión popular había suspendido en sus atribuciones al funcionario español de más elevada jerarquía. El hecho en sí demostraba la ineficacia del régimen imperante.

b) El pueblo adquirió conciencia de sus propias fuerzas. El poderoso y aguerrido ejército inglés había sido derrotado por milicias en su mayoría criollas, las cuales -en su oportunidad- estaban capacitadas para enfrentar también a los cuerpos españoles. Nadie dudaba que tanto la reconquista como la heroica defensa habían sido victorias del esfuerzo popular.

Los sucesos ahondaron el antagonismo existente entre criollos y españoles, los que habían luchado contra el invasor en regimientos separados. Los comentarios sobre la victoria daban origen a frecuentes incidentes, que demostraban la divergencia de intereses.

c) Fomentaron los propósitos de emancipación. Es evidente que las dos invasiones provocaron un hondo sacudimiento en el espíritu aletargado de los habitantes del Plata.

Después del fracaso de la conquista armada, los militares ingleses realizaron gestiones para transformar a Buenos Aires en un protectorado británico, a fin de poder comerciar sin ninguna traba económica. En tal sentido, los invasores prometieron su apoyo a toda tentativa de emancipación de España(1)(2).

(1) Hallándose Beresford confinado en Luján -con Pack y otros oficiales- trabó relación con Saturnino Rodríguez Peña quien, con otros criollos, se había afiliado a las logias creadas en Buenos Aires por los ingleses. El citado militar propuso sus planes para que el Plata se emancipara de España con el apoyo del ejército británico. Peña aceptó calurosamente la idea y la transmitió al Alcalde Martín de Alzaga, pero éste no vaciló en comunicarla a las autoridades, lo que motivó el fin de las gestiones. Conviene aclarar que algunos historiadores niegan tal confabulación de Beresford, pues se basan en las propias manifestaciones del mencionado general. En una carta que Achmuty envió a su Gobierno -26 de Marzo de 1807- dice refiriéndose al espíritu de algunos criollos: “Si le prometiésemos la independencia se levantarían inmediatamente y la gran masa de los habitantes se nos uniría”.
(2) “Pero la verdad es que durante el tiempo que permanecí en Luján, nunca me vi con nadie de Buenos Aires, exceptuando las personas que me fueron enviadas por el Gobierno o aquéllas que, de paso por la Villa, me visitaban por curiosidad o cortesía”. Archivo General de la Nación. Informe del general Beresford a Lord vizconde de Castlereagh. // Todo citado por José Cosmelli Ibáñez. “Historia Argentina”, Buenos Aires. Ed. Editorial Troquel.

A pesar de que los ingleses difundieron ideas liberales y trataron de predisponer a la población contra España, sus efectos no se apreciaron en ese momento, por cuanto la opinión no estaba preparada para ningún cambio ni se habían robustecido las fuerzas que debían apoyarlo(3).

(3) Después de la rendición de los ingleses, el general Crawfurd insinuó a Manuel Belgrano la seguridad del apoyo de Gran Bretaña a toda tentativa por emancipar el Río de la Plata. La respuesta de Belgrano fue terminante: “Queremos al amo viejo o a ninguno”. // Citado en “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

2.- En el orden militar

Al producirse la primera invasión inglesa, los efectivos militares del Río de la Plata presentaban un cuadro de total abandono.

Al término de la lucha quedó organizada una fuerza considerable, en su gran mayoría criolla y en la que habían hecho su bautismo de fuego los primeros oficiales que luego se destacarían en el futuro ejército patrio.

3.- En el orden económico

En el transcurso de la breve ocupación de Buenos Aires y de Montevideo los ingleses suprimieron las trabas económicas, lo que permitió la venta de gran cantidad de frutos del país, que no salían por falta de compradores; además, se produjo la importación de productos manufacturados.

En el aspecto financiero, Beresford aligeró los gravámenes que pesaban sobre la población de Buenos Aires -impuestos internos, aranceles de aduana- medidas que fueron recibidas con beneplácito por los habitantes.

Después de la rendición de los ingleses y una vez visibles los beneficios del libre comercio, las autoridades españolas debieron vencer grandes dificultades para reimplantar su sistema económico.

Como se puede observar, las consecuencias de estos episodios fueron vastas. La doble victoria hizo nacer un sentimiento de patria y una conciencia de poder. Buenos Aires se había salvado a sí misma, sin ayuda ninguna de España ni siquiera del Perú.

Había depuesto al virrey eligiendo sus jefes, lo que dio a la población nativa conciencia de su poder político. Había formado su propio ejército eligiendo -aquí también, por un peculiar procedimiento- a sus jefes y ese ejército se había probado exitosamente frente al invasor, lo que daba a los criollos conciencia de su poder militar.

Los españoles -a su vez- se encontraban divididos, pues había entre ellos vasallos de gran fidelidad al rey y otros que, como Alzaga, eran proclives a hacerse eco de propósitos independentistas a condición de que el cambio no implicara modificaciones sociales y que la tenencia del poder estuviera en manos del grupo español.

El jefe emergente de la victoria era Liniers, hombre de inspiraciones momentáneas pero sin carácter para gobernar y en torno del cual se agruparon y enfrentaron distintos grupos, terminando por minar -en breve plazo- el prestigio de la autoridad.

Las consecuencias económicas fueron también notorias. Los vencedores se encontraron con un inmenso stock de mercaderías inglesas, cuyos consignatarios procuraban vender para evitar consecuencias ruinosas. La abundancia de tales mercaderías provocó una oferta excesiva y los precios bajaron notoriamente.

Productos de calidad, se vendieron a menos del costo y la población se acostumbró a una producción de calidad superior a la conocida hasta entonces. Esto creó una imagen por demás optimista de las ventajas del comercio libre.

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