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EL APORTE DE LA ARQUEOLOGIA

Para conocer la prehistoria de la región amazónica en América del Sur, período que termina con la llegada de los conquistadores hispanos, necesariamente hay que recurrir a las fuentes arqueológicas y a los estudios de ellas derivados.

Pero en la región, las investigaciones son muy escasas, sobre todo las realizadas de forma sistemática. En general fueron viajeros y entusiastas de la prehistoria, interesados por conocer quiénes y qué variedades de culturas y poblaciones habitaban la región, los que han proporcionado alguna información sobre los pueblos indígenas que habitaron estas tierras.

Se recurre a la arqueología porque aporta el conocimiento global de la experiencia humana del pasado, así como el estudio en el tiempo y en el espacio, que no sólo se interesa por develar aspectos referentes a la cultura material dejados por esas sociedades, sino también por comprender sus sistemas sociales.

Analizar este espacio socio-cultural de una sociedad cuyo pasado es lejano, plantea la posibilidad de comprender el ámbito de territorialidad constituido por los vestigios arqueológicos materiales y su correspondiente significación simbólica, estudiados por los arqueólogos en los yacimientos o sitios arqueológicos.

Estas sociedades del pasado se pueden estudiar a partir de los registros materiales o documentos que evidencian su existencia:

a) Los artefactos: objetos hechos y utilizados por el ser humano, como las herramientas líticas (de piedra), cerámicas y armas.

b) Las estructuras: corresponden a los paisajes modificados por el hombre, desde las más sencillas, como fogones y casas-pozos, hasta las más complejas, como construcciones, tumbas, pirámides, etc.

c) Los ecofactos: es el paisaje humanizado, el suelo, las plantas, etcétera, que los antiguos pobladores domesticaron y transportaron a otros lugares.

d) El arte rupestre: pinturas, inscripciones y grabados dejados en las cuevas, abrigos y paredones.

e) Los biofactos: todo lo que procede de la naturaleza para su alimentación, como semillas, huesos de animales, etc.

En la presente enciclopedia se usará para explicar la antigüedad de la población humana, la denominación tradicional “antes de Cristo” (a. de C.) y “después de Cristo” (d. de C.). Hay que recordar que la comunidad científica internacional basa sus estudios en la utilidad del carbono 14 (14C) para medir la antigüedad de artefactos y eventos.

Para comprender la historia de Corrientes, ligada indisolublemente a la historia de la región de América del Sur que la circunda, debemos conocer primero qué sucedió en la Prehistoria, cuándo llegó el ser humano, por dónde lo hizo y qué grupos o pueblos habitaron estas tierras.

Por tanto se tratará, primeramente, del poblamiento del continente americano y de la antigüedad de esos grupos humanos para, luego, centrar la atención en la población prehistórica de la Cuenca del Plata y terminar el relato con las sociedades indígenas que poblaban el lugar en el momento que llegaron los europeos.

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