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La monarquía bicéfala de los Reyes Católicos

El proceso unificador de España, que venía operando desde la época del Cid, se consolida con los Reyes Católicos. La unidad no fue expresión unilateral de la aspiración de los grandes y de los nobles, sino también del pueblo(1).

(1) Citado por Carlos Floria y César A. García Belsunce. “Historia de los Argentinos” (1971), segunda edición (1975), tomo I, capítulo 1. Ed. Kapelusz S. A., Buenos Aires.

El matrimonio de Isabel y Fernando estaba en la línea de las aspiraciones populares, contrarias a matrimonios extranjeros reinantes en la Península, y dicha línea reaparece en manifestaciones distintas, hasta el punto que se revela en los juegos infantiles y en la literatura de su tiempo.

La época de los Reyes Católicos comprende cuarenta y tres años pues, aunque Isabel murió a fines de 1504 y Fernando al empezar el 1516, los cortos períodos de gobierno de Felipe "el Hermoso" y del cardenal Cisneros en Castilla no alteran la política monárquica promovida por aquéllos.

Esa política se encaminó a realizar la unidad española, a robustecer la autoridad real, a dar importancia internacional a España y a continuar la expansión tradicional de sus dos Estados fundamentales: Aragón en el Mediterráneo y Castilla por el Magreb y el Atlántico.

La monarquía de los Reyes Católicos tuvo las características de los cambios políticos generales de la época, según lo expuesto: centralización burocrática, consolidación del poder regio, intervención en la sociedad económica. Esto se produjo sin desmedro de la autonomía relativa de Aragón y de Castilla, que permanecieron con administración, leyes y Cortes propias.

La estructura del Estado, cuyo vértice estaba ocupado por los reyes, tenía como organismo principal el Consejo Real, reorganizado en 1480 y desde entonces eje del comportamiento monárquico hasta bien entrado el siglo XVII. Lo componían un prelado, tres caballeros y hasta ocho o nueve letrados. Predominio de los juristas, contención de la nobleza.

El Consejo Real entendía, en secciones y salas diferentes, de asuntos de Política Exterior, de Justicia, de Hacienda y de Hermandad. El poder real se impuso sobre la nobleza, logró un dominio suficiente entre las ciudades, organizó la burocracia y las comunicaciones para el servicio más eficiente de la conducción y el más efectivo alcance del poder regio hasta los confines.

Ver: ¿Qué sucedió en el mundo en estos años? (1400 / 1480)

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