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La expedición de Sebastián Caboto

El regreso de la "Victoria", al mando de Sebastián Elcano, con las bodegas llenas de especias y los relatos de sus tripulantes, interesaron a Carlos V, quien dispuso -de común acuerdo con los comerciantes de Sevilla-, organizar nuevas expediciones a las codiciadas islas Molucas.

carlos v
Carlos V

El marino veneciano Sebastián Caboto(1) firmó una capitulación con Carlos V, por la cual se comprometía a cruzar el Estrecho de Magallanes y llegar a las Molucas, para cargar sus bodegas con especias y piedras preciosas.

(1) En las historias, crónicas y documentos no se observa ortografía uniforme al escribir este nombre: se encuentra Gabotto, Gaboto, Kabotto. El descubridor firmaba: Caboto. En 1496 acompañó a su padre Juan Caboto -marino veneciano al servicio de Inglaterra- en la empresa de descubrir un paso al Oriente por la América del Norte. En 1512, Sebastián Caboto pasó a España y, a la muerte de Solís, fue nombrado Piloto Mayor del Reino (5 de Febrero de 1518). // Citado en “Historia Argentina”, de José Cosmelli Ibáñez. // Editorial Troquel, Buenos Aires.

Once largos años habrán de transcurrir en las desoladas costas, antes que otra armada española se presentara en el Río de Solís.

El Paso entre ambos océanos había sido descubierto, por fin, por Magallanes, en 1520, y por allí habría de pasar Sebastián Caboto, de acuerdo a la capitulación celebrada con el rey Carlos V, para llegar hasta “las tierras de Tarsis y Ofir y el Catayo Oriental y Cipango.

Después de muy prolongados preparativos, la Armada de Caboto partió finalmente de San Lúcar de Barrameda, el 3 de Abril de 1526.

caboto
Sebastián Caboto

Componían la expedición algo más de 200 hombres, repartidos en tres naos ("Santa María de la Concepción", "Santa María del Espinar" y "La Trinidad") y una carabela.

Se trataba de una expedición muy bien provista en gente y materiales. Venían hombres de armas, calafates, carpinteros, alguaciles, cirujanos, lombarderos, herreros, veedores de los armadores y no menos de 50 tripulantes, en carácter de marineros, pajes, criados y grumetes.

También la integraban un “clérigo de la armada”, un escribano de la armada, un tesorero y tres contadores.

El capitán general era Sebastián Caboto, quien ejercía, en ese momento, el cargo más alto en España en esta materia: Piloto Mayor del rey, algo así como un ministro de Marina de nuestros días.

Hijo de navegantes, se consideraba a sí mismo como veneciano.

Delgado, con una barba blanca, en punta, que le cubría el pecho, siempre vestido de negro, parecía mago... Había vivido largos años en Inglaterra, en España y otros países, intimando con reyes, navegantes, aventureros, cosmógrafos y astrólogos... Hablaba, como si hubiera sido su idioma, el inglés, el italiano, el genovés, el portugués. Entendía la jerga de los marineros levantinos, el griego y el latín.

Tenía corresponsales en todas las naciones, que lo informaban prolijamente de las expediciones y de los secretos de las Cortes. Verdadero hombre de ciencia de la época, todo lo lograba con audacia o con prudencia.

 

Después de recalar en las Canarias, la flota cruzó el océano y, a comienzos de Junio de 1526, los fuertes vientos la obligaron a entrar en el puerto de Pernambuco, donde había una colonia portuguesa.

 

Llegados a Pernambuco, se detienen varios días, entablando Caboto largas y secretas conversaciones con los jefes de la factoría portuguesa allí instalada. Poco a poco va apareciendo el resultado. Allí, Caboto enteróse de que el río de Solís -al que algunos ya llamaban de la Plata- conducía a regiones pródigas en riquezas, dominadas por el legendario "rey blanco".

 

Con minuciosa paciencia, Caboto convence a la gente sobre noticias de grandes riquezas de oro y plata, existentes aguas arriba del Río de Solís. Persuadido sobre la conveniencia de alterar el rumbo a las Molucas e internarse por esas comarcas más cercanas, Caboto comunicó su decisión a los demás capitanes, convocando a una “plática” de la Plana Mayor de la expedición.

 

Expone las novedades y arriesga la opinión de alterar el destino del viaje. Se le oponen firmemente nada menos que Miguel de Rodas (piloto mayor de la nave capitana), Francisco Rojas (capitán de "La Trinidad") y Martín Méndez, sustituto de Caboto en la propia capitanía general de la Armada.

 

Sobreviene una áspera disputa. Pero a la cólera de Caboto, sobreviene una prudente transacción en su ánimo. Algunos de sus opositores aceptarán, finalmente, al ser seducidos por la codicia.

 

Es que Caboto inició un pormenorizado sumario, que duró varias semanas, cuya conclusión se resuelve en contra de sus opositores.

 

Libre ya el campo de enemigos, Caboto creyó que el tiempo era favorable para continuar el viaje con el nuevo rumbo que proyectaba y, al efecto, dos días más tarde, después de haber permanecido fondeado en Pernambuco cerca de cuatro meses, el 29 de Setiembre se hacía a la vela en dirección al Sur.

 

Persuadido sobre la conveniencia de alterar el rumbo a las Molucas e internarse por esas comarcas más cercanas, Caboto comunicó su decisión a los demás capitanes, quienes se opusieron pero finalmente -seducidos por la codicia- aceptaron.

A fines de Septiembre, las embarcaciones se hicieron nuevamente a la vela y a mediados de Octubre anclaron en el Puerto de los Patos, frente a la Isla de Santa Catalina(2)(3).

 

(2) Caboto llamó a la isla “Santa Catalina” en recuerdo del cumpleaños de su esposa, Catalina Medrano.
(3) En ese lugar dos náufragos de la expedición de Solís aludieron al viaje de Alejo García y suministraron nuevos informes sobre la existencia de riquezas en la legendaria “Sierra de la Plata”. A pesar de esto, la resolución de alterar el rumbo provocó nuevos motines entre los tripulantes, incidentes que Caboto pudo dominar. // Todo citado por José Cosmelli Ibáñez. “Historia Argentina”, Buenos Aires. Ed. Editorial Troquel.

 

El 21 de Febrero de 1527 la flota penetró en el Río de la Plata y en la margen oriental Caboto fundó el puerto de San Lázaro. Al poco tiempo se hizo presente Francisco del Puerto -el sobreviviente de la matanza de Solís- quien confirmó las noticias referentes a la "Sierra de la Plata".

 

viaje magallanes-elcano
Viaje Magallanes-Elcano previo al de Sebastián Caboto

 

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