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Alejo García

Una de las embarcaciones de Solís naufragó al regresar, en las costas del Brasil, en las proximidades de la isla de Santa Catalina. Entre los sobrevivientes que se radicaron en esas tierras, se encontraba el portugués Alejo García, quien se enteró por los indios que, muy al Occidente, existía un rey o cacique blanco, soberano de un país pródigo en riquezas.

primeras exploraciones de los espaoles

Por el año 1525 partió García con cuatro compañeros y gran número de indígenas, realizando una audacísima expedición: penetró por el inmenso Chaco, pasó por el territorio de los indios chanes y llegó realmente hasta Charcas. Allí permaneció largo tiempo, donde guerreó con las huestes del Inca, encabezando a los indígenas, y regresó con cargas de oro y plata hasta las costas del Brasil.

Pero en el viaje de regreso, cuando prácticamente llegaba, estando a 50 leguas de Santa Catalina, fue muerto por una parcialidad guaraní. Pero algunos indios lograron escapar a través de la selva y llegaron para contarlo todo, con muestras de metales preciosos, a los asombrados Enrique Montes y Melchor Ramírez.

Esta expedición fue la primera en cruzar por tierra -utilizando una ruta desconocida para los europeos-, una gran extensión del continente; además, demostró la existencia de oro y plata en el Perú y desvió los viajes posteriores de Sebastián Caboto y Diego García.

La fama, pues, del Imperio incaico y, particularmente de sus fantásticas riquezas en metales preciosos -que se expresaba genéricamente en la fórmula de la Sierra de la Plata- trascendía muy lejos. Y los caminos para llegar a él, eran dos: desde el Norte; o por el Sur, remontando el Paraná y luego el Bermejo.

Ver: Las noticias sobre el Imperio incaico

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