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Pedro de Mendoza

Ningún rastro quedó de la presencia española tras la destrucción de Sancti Spiritu.

Años después de aquella aparición, volvieron a ver los aborígenes, desde sus costas, hombres iguales a aquéllos: era Juan de Ayolas, que navegaba el río Paraná, remontándolo, a fines de 1536, con el objeto de explorar el río Paraguay, hasta sus confines, y buscar comunicaciones con el Perú.

Es que los datos aportados en España por Sebastián Caboto y García, sobre los legendarios dominios del "rey blanco" y las riquezas de la "sierra de la plata" despertaron gran entusiasmo entre la Corte y el pueblo.

En Enero de 1534, Hernando Pizarro exhibió el tesoro del inca Atahualpa, lo que acentuó, aún más, el deseo de poblar las comarcas del Plata.

Era necesario encontrar un personaje adinerado para que solventara los gastos de la nueva empresa. La elección recayó en Pedro de Mendoza quien, el 21 de Mayo de 1534 firmó, con Carlos V, una capitulación, por la cual el monarca lo autorizaba a conquistar y poblar la región “del río de Solís, que llaman de la Plata”.

pedro de mendoza
Pedro de Mendoza

Muchas preocupaciones de carácter estratégico embargaban a Carlos V y a la emperatriz Isabel, en los años previos a la partida de la expedición de Pedro de Mendoza. Navíos lusitanos merodeaban por el Río de la Plata en 1530, mientras se agudizaban los rumores acerca de la existencia del Imperio del "rey blanco", ubicado en un sitio impreciso de estas tierras.

Era necesario organizar cuánto antes una Armada dispuesta a explorar y colonizar para develar los misterios del Sur americano.

En 1534, luego de varias marchas y contramarchas, se firmaron las capitulaciones entre Su Majestad Católica y Pedro de Mendoza, noble granadino que había acompañado a Carlos V en las guerras de Italia.

Enrique de Gandía nos dice que el Adelantado, en su afán por la jornada del Río de la Plata, arrendó las tierras de su feudo andaluz de Valdemanzano, para armar la expedición.

Los hombres y mujeres que se alistaron en la empresa vendieron hasta su ropa para poder embarcar. Ese entusiasmo de los conquistadores se acentuó cuando llegó del Perú, Hernando Pizarro y expresó ante la admiración de los sevillanos los áureos tesoros del inca.

El territorio estaba comprendido entre los paralelos 25° y 36° de latitud Sur, de Este a Oeste, por ambos océanos. Mendoza recibía el título de Adelantado por dos vidas, autorizándolo a que construyera tres fortalezas.

El Río de la Plata constituyó un distrito -adjudicado por la Corona en Adelantazgo- a partir de la capitulación firmada con Mendoza aquel 21 de Mayo de 1534. El Gobierno del distrito será ejercido por los adelantados, sus lugartenientes y otros mandatarios que asumieron irregularmente el poder.

El régimen del Adelantazgo concluirá con las designaciones regulares de gobernadores, desde el 29 de Marzo de 1593. La provincia será dividida, posteriormente, por real cédula del 16 de Diciembre de 1617, en las del Río de la Plata y del Guairá o Paraguay.

- La expedición

La expedición de Mendoza demoró más de un año en zarpar debido especialmente a que no se encontraban naves ni pilotos a causa del poco interés de los marinos avezados por un viaje al Río de la Plata. Fue necesario incorporar buen número de extranjeros, entre ellos el alemán Ulrico Schmidl, más tarde famoso por su crónica(1).

(1) Entre los principales capitanes que se embarcaron podemos citar: Juan de Osorio, Juan de Ayolas, Salazar de Espinosa, Felipe de Cáceres, Francisco de Mendoza, Diego de Abreu, Luis de Cepeda (hermano de Santa Teresa) y el hasta ese momento oscuro soldado. Domingo Martínez de lrala. Entre los religiosos figuraban Luis de Miranda, Julián Carrasco, Martín de Armencia, Francisco de Andrada, etc. También subieron a las naves -por vez primera en una expedición al Plata- varias mujeres, entre ellas una amiga del Adelantado, María Dávila, e Isabel de Guevara que luego envió a la Corte una conocida carta en la que relata episodios de la conquista. Además fueron embarcados setenta y dos caballos y yeguas. // Citado por José Cosmelli Ibáñez. “Historia Argentina”, Buenos Aires. Ed. Editorial Troquel.

Finalmente, catorce navíos y 1.500 hombres vendrán con el Adelantado.

El 24 de Agosto de 1535 zarparon del puerto de Sanlúcar de Barrameda trece naves, a las que se agregaron tres más en las islas Canarias.

En el cruce del océano, la flota se dividió: unas embarcaciones se dirigieron al Río de la Plata, y el resto -a las órdenes del adelantado-, navegó rumbo a las costas del Brasil(2).

 

(2) En el transcurso del viaje, Juan de Ayolas acusó al maestre de campo Juan de Osorio de un intento de amotinación. Pedro de Mendoza dispuso iniciar un proceso que fue a todas luces una injusticia. Luego de fondear las naves en Río de Janeiro, Osorio -acusado de amotinador- fue ajusticiado en la playa de esa bahía (3 de Diciembre). // Citado por José Cosmelli Ibáñez. “Historia Argentina”, Buenos Aires. Ed. Editorial Troquel.

Bordeando la costa brasileña, las naves prosiguieron su derrotero y, ya en el estuario del Plata, en las cercanías de la isla de San Gabriel, se encontraron con los demás integrantes de la flota.

Precisamente, Pedro de Mendoza (1534 - 1537), será reconocido en el cargo como Adelantado, Gobernador y Capitán General del Río de la Plata en la Isla San Gabriel, el 22 de Enero de 1536.

VER:

Fundaciones en el siglo XVI

Gobernadores y Adelantados del Río de la Plata y Paraguay en el siglo XVI

Adelantados y Gobernadores del Río de la Plata y Paraguay (1534 - 1618)

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