El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Primeras ciudades

La exploración y conquista española fue seguida por la fundación de ciudades, que facilitará el asentamiento en el lugar ocupado, el establecimiento de un Gobierno comunal a través de sus Cabildos y la consiguiente organización del territorio bajo su jurisdicción(1).

(1) Ernesto J. A. Maeder y Ramón Gutiérrez. “Atlas Histórico del Nordeste argentino” (1995), Resistencia. Ed. Instituto de Investigaciones Geohistóricas, Conicet-Fundanord.

En el área del Río de la Plata y en las regiones del Nordeste argentino ese proceso tuvo lugar en el siglo XVI, aunque en algunos casos se prolongó hasta principios del XVII.

Varias de esas ciudades tuvieron asentamiento definitivo en el lugar que hoy ocupan; algunas sufrieron traslados, mientras que otras no superaron una vida efímera, y fueron abandonadas.

Desde el Río de la Plata y luego de la fundación de la primera Buenos Aires por Pedro de Mendoza, en 1536, y su posterior despoblamiento por Domingo Martínez de Irala en 1541, el núcleo poblador se trasladó a Asunción. Esta ciudad -erigida inicialmente como un Fuerte, en 1537-, se consolidó como ciudad en 1541.

Desde allí se extendió el impulso poblador hacia el Guaira, donde se fundó la efímera Ontiveros (1554), Ciudad Real (1556) y, luego, Villa Rica del Espíritu Santo (1570).

Esta última sufrió varios traslados y, entre los principales, cuando desde el Guaira fue a la región de Curuguatí, ante la embestida de la maloca paulista de 1628-1632; tiempo después, en 1676, y por motivos semejantes, debió abandonar ese lugar para trasladarse más al Sur, al lugar que hoy ocupa.

Ciudad Real no subsistió después de 1632.

Otra zona poblada desde Asunción fue la del Alto Paraguay, donde se fundó, en 1593, Santiago de Jerez. Esta ciudad fue abandonada en 1632, cuando se produjo el desbande de las misiones jesuíticas del Itatín.

En el Oriente boliviano se fundó, con pobladores de Asunción, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en 1561, en proximidad a la vertiente del Suchoz. Trasladada hacia el Oeste, en 1605, al sitio que hoy ocupa fue unida a la ciudad de San Lorenzo de la Barranca, aunque con el correr del tiempo el nombre que prevaleció fue el de Santa Cruz.

Como consecuencia de la empresa pobladora de Juan de Garay, encomendada por el Adelantado Juan Ortiz de Zárate, se fundaron las ciudades de Santa Fe en 1573, y luego Buenos Aires en 1580, con gente venida desde Asunción. Santa Fe, establecida originalmente en el sitio de Cayastá, fue mudada de allí entre 1652 y 1662, al sitio que hoy ocupa.

Dentro de la misma corriente pobladora, impulsada luego por Juan de Torres de Vera y Aragón, sucesor en el Adelantazgo de su suegro Ortiz de Zárate, se fundaron las ciudades de Nuestra Señora de la Concepción, en el Bermejo (1585), y San Juan de Vera de las Siete Corrientes (1588).

La primera, erigida en el Interior del Chaco, subsistió hasta su despoblamiento en 1632.

A su vez, y desde el Alto Perú, se fundó otra serie de ciudades que marcan la frontera de la región chaqueña. Entre ellas, Santiago del Estero, en 1554; San Miguel de Tucumán, en 1565, trasladada desde Ibatín en 1685, a su sitio actual; Cáceres (1566), o Nuestra Señora de Talavera, en 1567; Córdoba de la Nueva Andalucía, en 1573; Salta, en el valle de Lerma, en 1582; Nueva Madrid, en 1592.

En 1609, Talavera y Nueva Madrid fueron refundidas en una sola ciudad, llamada Talavera de Madrid, más conocida por Esteco, el topónimo del lugar.

Esta ciudad permaneció en la frontera del Chaco hasta 1692, cuando un terremoto acabó con lo que quedaba de ella y precipitó su abandono. En la misma frontera chaqueña se fundó Santiago de Guadalcazar, en 1626, aunque tampoco ésta alcanzó a perdurar más allá de 1632.

No cabe consignar aquí otros sitios que tuvieron carácter temporario o provisional y que nunca adquirieron el rango de pueblo, villa o ciudad, tales como Sancti Spiritus (1527) de la expedición de Caboto; Corpus Christi (1536) y Buena Esperanza (1536) de la expedición de Mendoza y de Ayolas; San Salvador (1574), de la de Ortiz de Zárate; o San Francisco, de la de Mencia de Calderón, en el Adelantazgo de los Sanabria (1552).

Información adicional