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Yaguarí

Yaguarí. (Jaguary)

* Arroyo afluente de la margen derecha del río Miriñay. Nace al Este de Solari, por la confluencia de los arroyos Itá Pucú, Sauce y Curupí, en el Departamento Mercedes y, a partir de la confluencia con el arroyo Aguay, forma parte del límite entre los Departamentos Mercedes y Curuzú Cuatiá.

* Paraje situado sobre la costa del río Paraná, frente a la isla Pacurí, Departamento Itatí.

* Paso en el arroyo El Atajo, Departamento Itatí. Por él pasa un camino secundario que lo vincula a lugares de mayor importancia.

* Esteros situados a ambos lados del arroyo Yaguarí. Son parte del límite entre los departamentos Mercedes y Curuzú Cuatiá.

* Arroyo afluente del río Uruguay, al Norte de la Ciudad de La Cruz, Departamento San Martín.

Aquí tenemos tres topónimos, vinculados entre sí, que son jagua, jaguarete y jaguary.

Cualquier correntino, aunque no sea hablante de guaraní, dirá que jagua es perro. Y dirá bien. Muchos dirán también que jaguarete (tigre), significa, literalmente, “cuerpo de perro”, por venir de jagua, perro; y rete (aguda y sin acento), cuerpo.

A partir de esta afirmación es necesario el análisis, el estudio, la revisión de esta creencia.

Es verdad que jagua es perro, pero también es un término genérico que abarca a cánidos y felinos.

Si bien los gatos domésticos se llaman mbarakaja, los gatos salvajes se denominan a partir de jagua. Un gato carnicero es jaguarundi y el gato onza es jagua pytati (el g. montés se dice: jaguarete'i, jaguarundi). Y lo más notable es que el puma, felino sin duda, se llama jagua pytã (por el color rojizo del pelo). Es el llamado león americano.

Por encima de él, está el tigre, al que denominan jaguarete¿Puede ser su nombre “cuerpo de perro”, siendo un felino?

El vocablo ete indica verdadero, auténtico, legítimo. Ya hemos mencionado una ley fonética, según la cual el encuentro de dos vocales suele generar la aparición de una consonante intermedia.

La epéntesis de la r hace posible la conservación de las dos vocales: la a de jagua, y la primera e, de ete. Esa, y no otra, es la función de la r; ése, y no otro, es el origen de la palabra jaguarete, que significa el jagua de verdad, el superior, el eteva, como solemos decir comúnmente.

Vale la pena la siguiente observación: dos tipos de topónimos genera el tigre, según la región. En la zona Norte, región de los esteros, los nombres son “Yaguareté Rincón” o “Yaguareté Corá”, es decir, rincón de tigres o corral de tigres.

La unión de dos arroyos (rincón), la boca estrecha para el ingreso entre dos esteros (corral), significan trampas para estos felinos. Por eso tales nombres.

Pero en el Sur, donde los terrenos altos posibilitan el desplazamiento en libertad, los nombres son de arroyos, de lagunas, de pasos. Ni corrales ni encierros.

En el bello y documentado libro “Historia de Monte Caseros”, editado en forma póstuma, su autor, el exquisito Ricardo Sagarzazu, amigo de las informaciones más increíbles, registra la fecha en la que fue muerto el último jaguarete en los campos de Monte Caseros.

Esta vida en libertad de esos felinos, sugiere ideas para el estudio de topónimos.

Durante años se tradujo el nombre del arroyo Yaguary, en el Departamento Curuzú Cuatiá, como “arroyo de los perros”. Muchos siguen creyéndolo así.

Siendo los animales silvestres los que nominan los lugares, ¿se puede esperar que el perro doméstico, compañero del hombre, se reúna en cantidad en las cercanías de los arroyos para dar, con su presencia, su nombre a los mismos? ¿Abundan los perros en los arroyos?

No hay dudas de que son otros jagua los que concurren y viven en los bosques de galería. Ese no puede ser el refugio de perros, sino de pumas y gatos monteses, esos preciosos gatos que eran más ágiles que los caballos. Pumas y tigres frecuentaron las lomadas sureñas de la Provincia, continuación de las cuchillas entrerrianas, y esos arroyos fueron sus refugios.

Por razones de economía en el lenguaje, sólo jagua, la primera parte de su nombre, debió integrar el topónimo, para hacer jaguary, en el que vuelve a aparecer la r que vemos en casi todos los arroyos acompañando a la y.

O es el “arroyo de los pumas” o el “de los gatos monteses”, o de todos ellos, en su conjunto. Todos son felinos que comparten el hábitat; todos son jagua.

Entre perros y pumas, me decido a favor del puma(1).

(1) Material extraído de la obra “Toponimia guaraní de Corrientes”, del profesor José Miguel Irigoyen, editado por el Instituto de Antropología “Juan B. Ambrosetti” de la Universidad de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), en 1994.

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