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Punta Batería o Mitre

Material redactado, en 1944, por el doctor Hernán Félix Gómez

Originariamente, en las crónicas de los siglos XVII y XVIII es denominada Arazá (arasa)(1).

(1) Citado por Hernán Félix Gómez. “La Ciudad de Corrientes” (1944).

En el siglo XIX fue llamada La Batería, y en el siglo XX, Mitre, por organizarse en su emplazamiento el parque o paseo “General Mitre”.

Es la tercera de las siete puntas que originan las siete corrientes de agua; desde ella, la contemplación del paraje fluvial “Las Tres Bocas”, es directa y completa.

A contar de su inmediación, las aguas del Alto Paraná pierden su cristal, teñidas con los arrastres limosos que trae el Paraguay; sólo en los días de viento Sur, la línea divisoria de las aguas que forman los dos ríos (Alto Paraná y Paraguay), se aleja de tierra, produciendo un admirable contraste.

La denominación Arazá (arasa // guayabo, guayaba, árbol frutal), que era la de la punta y la del arroyo que desemboca en el Paraná, apenas ella ha terminado (formado por los arroyos menores Manantiales y Poncho Verde), cayó en desuso en la segunda década independiente.

Pronunciada por la revolución de Mayo, la ciudad debió defenderse de los corsarios españoles que, saliendo de Montevideo y de Asunción del Paraguay (que permanecía realista), atentan a su comercio y ensayan su conquista, defensa que continuó siendo necesaria durante la guerra en el Litoral y la posición adoptada por el Paraguay a raíz de su independencia.

En 1825, el gobernador Pedro Ferré instaló en esa punta una batería de pequeños cañones (calibre cuatro), a la que se denominó “Batería de San Pedro”, con la Guardia permanente de un cuerpo de soldados veteranos.

Por extensión, el nombre de Arazá, cayó en desuso, naciendo el de La Batería, que también se dio al arroyo y al puente construido sobre su cauce, para el tránsito normal de la zona.

A pesar de la constitucionalidad de la Nación (1853) y de la paz que siguió a la reincorporación de Buenos Aires (1862), el lugar siguió utilizándose como cuartel de la fuerza veterana de guarnición y plaza de entrenamiento militar de las milicias.

De dicho cuartel salían diariamente las secciones encargadas de las guardias en el Cabildo, la cárcel anexa, etc.

En 1865, la Ciudad de Corrientes fue ocupada por el eEjército de invasión de la costa del Paraná, enviado por el Jefe de Estado del Paraguay, Francisco Solano López, acto que abre la Guerra de la Triple Alianza.

Fuerzas argentinas, comandadas por el general Wenceslao Paunero, inician la reconquista de la ciudad, desembarcando el 25 de Mayo de ese año en el paraje La Batería, al amparo de un monte de naranjos que circundaba las construcciones.

Las fuerzas paraguayas se apoyaron en el arroyo y puente del mismo nombre, pero fueron vencidas y obligadas a evacuar la ciudad.

Una reproducción, en grabado, de este hecho de armas, se conserva en el Museo Histórico de Corrientes, con la siguiente leyenda: “Vista de la batalla del 25 de Mayo, en el Campo de Marte, 1865”.

El nombre “Campo de Marte” era el que el uso venía asignándole, por realizarse en su emplazamiento los ejercicios militares de las milicias provinciales y porque el P. E., en 1864 (10 de Febrero), había aprobado el proyecto de crear en el paraje una nueva plaza pública, con la denominación de Plaza de Marte.

La quinta de naranjos, donde se cumplieron las primeras escenas del desembarco, subsistió por muchos años. En 1910 se fijó, junto a los pocos ejemplares que subsistían, una placa, donada por la Sociedad Forestal Argentina, que hoy se conserva en el Museo Histórico.

Es de hierro esmaltado, y dice:

Naranjos históricos. Restos del monte, bajo el cual, el 3 de Línea y la Legión Militar batieron heroicamente a los paraguayos, el 25 de Mayo de 1865”.

De aquel monte de naranjos sólo queda un ejemplar en nuestros días. Está rodeado de una verja protectora, de hierro forjado; tiene una placa, de 0,10 x 0,20 centímetros, que dice:

Arbol histórico, sobreviviente de una quinta de / naranjos que existió en este sitio y, donde tuvo / lugar un hecho de armas, durante la guerra del / Paraguay, al que se señala con esta leyenda / con motivo de la visita de los descendientes / del General en Jefe de los Ejércitos de la Triple Alianza, que concurren a la ceremonia / de erección de un monumento a la memoria del / prócer / Corrientes, Diciembre 10 de 1938”.

La Sociedad Forestal Argentina publicó, en 1913 (Buenos Aires), un folleto, titulado: “Arboles Históricos de la República Argentina”, organizado por el doctor Enrique Udaondo. En parágrafos separados, estudia el ñandubay de Pago Largo y el palo borracho (samuhú) de La Batería.

Al referir a este último, consigna la existencia de varios naranjos, que integraban la quinta a que aludimos, comprendida en la batalla del 25 de Mayo de 1865.

Esa enumeración de los árboles históricos de Corrientes es incompleta.

El Puente de La Batería, consagrado por aquel heroico combate, conserva su construcción y solidez originarias. En la parte central del parapeto, en ambos lados, fue necesario subir la línea arquitectónica, para fijar dos grandes placas votivas: La de la derecha, de bronce, con un fondo alegórico representando un macizo de flores y una pica; en su parte céntrica, tiene la siguiente leyenda:

La Patria / a sus hijos / caídos el 25 de Mayo / de / MDCCCLXV”.

Fuera de la orla se expresa:

Fundido con material del cañón Asopo. Arsenal N. de Guerra. Buenos Aires. 1915”.

En el lado izquierdo se encuentra otra placa de bronce, con una representación alegórica del puente de La Batería, que cruza una columna de soldados. En el fondo, un sol naciente. A la izquierda, una gran figura, representando la República, teniendo una espada que domina todo el panorama.

Esta figura lleva un escudo, en su brazo izquierdo, con la siguiente leyenda en orla:

Aquí, el brazo argentino triunfó. 25 de Mayo 1865”.

En la parte inferior de la placa se lee:

El Ejército de la Nación a los vencedores de Corrientes / 25 de Mayo 1915”.

Concluida la Guerra de la Triple Alianza, La Batería continuó siendo Cuartel de la unidad veterana de guarnición (provincial) y plaza de ejercicios militares de la Guardia Nacional.

Cuando comandó aquella unidad veterana el coronel José de Toledo, fue centro de una autoridad de hecho, excesiva, que influyó en el proceso político provincial (1882-1886), e indujo a los hombres civiles a hacerla desaparecer.

El “Campo de Marte”, como se denominaba a la plaza de ejercicios militares de la Guardia Nacional, debía ser evolucionado, ampliándolo, hasta convertirlo en un parque.

La ley del 21 de Diciembre de 1889 autorizó al P. E. para adquirir la propiedad del terreno de La Batería, y un Acuerdo de 1893 (9 de Junio), a contribuir con la mitad del valor de las obras que se ejecutaban para el Paseo Campo de Marte.

Por Ordenanza Municipal de 1901 (14 de Junio), se lo denominó Paseo General Mitre, en homenaje al conductor de los Ejércitos de la Triple Alianza, cuya primera acción se había cumplido en el lugar.

Una reproducción a lápiz y acuarela del antiguo cuartel de La Batería, correspondiente a la época del coronel Toledo, se guarda en el Museo Histórico de la Provincia. De aquella construcción no quedan otros restos que un cañón de hierro, de la vieja Batería de San Pedro y una puerta de los calabozos del Cuartel, ambos en el expresado Museo.

En la obra de M. Bermúdez, “De Buenos Aires al Iguazú”, puede verse (p. 46), una lámina del Puente de La Batería, tal cual estaba en 1900.

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- Material redactado, en 2006, por el arquitecto Andrés Alberto Salas

En 1825 se denominaba Cuartel de la Batería de San Pedro. Luego fue llamado Paseo de Marte, y fue base de la guarnición correntina desalojada por las fuerzas paraguayas, al iniciarse la guerra, en esta ciudad, el 25 de Abril de 1865(2).

(2) Material extraido de la obra del arquitecto Andrés Alberto Salas, “Corrientes, Calles, Plazas y Túneles (otra mirada -desde 1588 a la actualidad-)” (2006). Edición del Autor.

El 25 de Mayo de 1865 se intenta la recuperación, en un sangriento día de feroces combates que tiñen de rojo el arroyo Poncho Verde. Desde entonces, circulan numerosas historias de fantasmas y aparecidos en el vecindario.

En 1895, los cuarteles se trasladan a la actual ubicación por razones estratégicas, cuando llega el FF.CC., para facilitar la inmediata movilización de tropas.

Por ordenanza del 14 de Junio de 1901, se lo llamó Parque Mitre, en homenaje a quien fundara el partido liberal, metiera a la Argentina en aquella guerra absurda y generara algunos otros episodios.

El parque tiene una gran escultura de Luis Perlotti, de 1939, dedicada al general Bartolomé Mitre, que es de excelente calidad estética en un logrado emplazamiento. El general, de pie, mira hacia el Paraguay y en el reverso de esa obra se ve un grupo alegórico de Las Cautivas, aquellas mujeres que en la Guerra de la Triple Alianza fueron llevadas como prisioneras al Paraguay.

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- Material redactado, en 2011, por Hugo Santillán en el Boletín Naval

* En 1832 fue el lugar de la construcción de la primera batería artillada, de allí el nombre original de “Parque de la Batería”(3).

(3) Citado por Hugo Santillán. “Boletín del Centro Naval 829 (Enero/Abril), p. 11, año 2011.

* En 1865 fue asiento de los campamentos militares de los Ejércitos de la Guerra de la Triple Alianza. Recibe el nombre de “Campo de Marte”, sitio de hechos victoriosos.

* En 1887 el ingeniero Coll proyecta un Paseo Público y un Jardín Zoológico, el mismo año en que se construye el faro cercano al río.

* En 1901 se dicta la Ordenanza Municipal que reemplaza el nombre anterior por el de “Paseo General Mitre”.

En el lugar se encuentra:

* El Puente de la Batería
* Un monumento recordatorio a los españoles
* Y las Columnas de Acceso (hasta 1980 el acceso principal tenía portones y cerco perimetral).

- Características del lugar

La Ciudad “Juan de Vera de las Siete Corrientes” -fundada el 3 de Abril de 1588- estaba ubicada sobre una curva del río que formaba un promontorio y mostraba manzanas regulares con calles “tiradas a cordel”.

Al nordeste de la ciudad, el arroyo Arazá o Manantiales, desembocaba en el Paraná.

La ribera sobre la que se asentaba la capital correntina era barrancosa, pero presentaba una pequeña playa favorable para desembarcos a unos 200 metros al Este de la boca del arroyo Arazá.

Una vez en tierra, toda maniobra que pretendiera dirigirse hacia la capital correntina debía cruzar el arroyo Arazá por el único puente de ladrillo existente que estaba a unos 450 metros de su desembocadura.

El Cuartel de la Batería estaba ubicado en una posición tal que controlaba el terreno entre la ribera del río y el puente. No estaba artillado. Podía batir con fuego de armas portátiles la playa del Paraná (a unos 200 metros hacia el norte) y el puente (a unos 300 metros hacia el sur).

Las orillas de todos los cursos de agua del lugar estaban cubiertos por una alta y tupida vegetación.

Si uno desembarcaba desde el río y marchaba en dirección al sur, llegaba a la cima de una pequeña altura sobre la que estaba situado el “Cuartel de la Batería del Naranjal”.

Desde esa posición, una pequeña cuesta bajaba hacia el sur hasta el puente sobre el Arazá. Una vez que se cruzaba el puente, se accedía directamente a la Ciudad de Corrientes.

- El Puente de la Batería

En 1825, el gobernador Pedro Ferré instaló en la desembocadura del arroyo Arazá y Poncho Verde una batería de tres cañones, previendo ataques desde el río, la defensa del puentecito que permitía el cruce por sobre el Arazá y el resguardo de la costa donde se encuentra la actual Punta Mitre, tanbién denominado “Punta de la Batería”.

- El Gomero de la India (Ficus benghalensis)

Hay un ejemplar de este árbol tan singular y único en su especie en la zona. Se trata de un Ficus benghalensis, llamado de manera vulgar como higuera o gomero de la India, o higuera de las pagodas(4).

(4) Nota realizada por el diario El Litoral de la Ciudad de Corrientes al ingeniero agrónomo Sergio Cáceres.

Es originario de la India, Sri Lanka y Paquistán.

Se estima que de acuerdo con los datos obtenidos, el ejemplar situado en el Paseo General Mitre podría tener unos 80 años de antigüedad.

Una sola planta puede llegar a cubrir una superficie de 20.000 m2, ya que de un mismo tronco se van desprendiendo las raíces fúlcreas que miden hasta 12 metros de diámetro.

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