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Solar Franciscano e Iglesia de San Antonio

Se encuentra en la manzana rodeada por las calles San Juan, Mendoza, Fray José de la Quintana y Plácido Martínez(1).

(1) Material extraído del libro "La Ciudad de Corrientes" de Hernán Félix Gómez, editado en 1944.

Primitivamente el solar comprendía los frentes sobre las calles San Juan y De la Quintana, estando el acceso al templo sobre la última de éstas.

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Una vista del templo de San Francisco, por sobre los techos de la vecindad. En ellos se puede observar cómo alternan las cubiertas de tejas de palma caranday y las tejas españolas de barro. Además, se ven los patios con las infaltables quintas de naranjos, como los describe Mantilla (colección arquitecto P. Mariño).

Por ley de 1867 (18/IX), el P. E. adquirió el terreno particular sobre la calle Mendoza, cediéndolo a la comunidad franciscana para que se construyese el pretil del templo, con sus dos torres actuales y las dos amplias columnatas que, al estilo de la Iglesia de San Pedro, en Roma, forman hoy su entrada principal.

También el Fisco contribuyó a financiar esta obra (ley del 26/X/1871).

La edificación antigua, de aquella época colonial, está formada por el Convento, celdas y dependencias que usa la comunidad. La primitiva iglesia habría estado situada al Oeste, ocupando parte de la calzada de la actual calle San Juan, a la que habría sido paralela, lo que explica el ancho mayor de dicha calle frente al solar franciscano; es el sitio de aquella iglesia.

Dentro del solar aún quedan restos de los viejos y enormes muros de material no cocido.

La construcción de la iglesia actual data de 1861. Se colocó la piedra fundamental el 19 de Mayo, en ceremonia presidida por el gobernador, doctor Rolón, encomendándose las obras al constructor Nicolás Grosso.

Fueron suspendidas en Marzo de 1862, por falta de fondos y el ambiente político enojoso. Reiniciadas poco antes de la Guerra del Paraguay, volvieron a paralizarse hasta la década siguiente. a lo que ya hemos referido.

En 1903, el entonces intendente municipal Emiliano Montiel, hizo rectificar la línea de edificación del solar franciscano sobre la calle De la Quintana.

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La presencia de la Iglesia de San Francisco cuando se transitaba por la calle Mendoza, aún de tierra (fuente: Guía Serrano, 1910).

La actual iglesia conserva, como expresión artística notable, su altar mayor. En las dependencias interiores, retirados de uso, se encuentra un óleo anónimo, representando a Jesús crucificado y, al pie, arrodilladas, a la Dolorosa y Magdalena; carece de inscripciones. También están las tallas de tamaño natural de Santo Domingo, N. S. de los Dolores, San Francisco de Asís y un Señor Crucificado, todas de una evidente antigüedad.

La de San Francisco fue la primera Orden religiosa que se estableció en la ciudad de Corrientes, aun cuando el solar para su ubicación, como los destinados a las otras tres comunidades de Santo Domingo, San Pedro Nolasco y San Ignacio de Loyola, se destinaron por el propio Adelantado fundador de la ciudad.

En la crónica regional, la Orden franciscana aparece como existente en 1607, siendo titular de su iglesia San Antonio, uno de los más eminentes seráficos.

Por la naturaleza de sus reglas, la actividad religiosa de los franciscanos correntinos se desenvolvió en la masa popular local y en las reducciones o comunidades indígenas que organizaron; Itatí, Santa Lucía de los Astos y Garzas, fueron creaciones franciscanas, que se atendían desde el Convento de Corrientes, como el poblado de Guácaras, actual Santa Ana.

Cuando en el período independiente, se disolvieron las comunidades de estos poblados, organizándoselos sobre el régimen de la propiedad privada, los Padres de San Francisco siguieron al frente del culto, hasta la organización de las parroquias.

La actividad específica de los franciscanos correntinos estuvo en la instrucción primaria. Su maestro memorable fue fray José de la Quintana, quien estuvo al frente de esa escuela modesta desde 1797, siendo jubilado por el P. E. en 1854, en solemne acto público.

Fue el educador de las generaciones correntinas que trabajaron la independencia y la organización del país. La escuela modesta de fray José, siguió funcionando y, hasta la fecha no ha cerrado sus puertas.

Pero el Convento Franciscano de Corrientes fue algo más que la escuela de la juventud; fue la paz, el refugio de sus hombres, el seno que asilaba en las grandes crisis a los ciudadanos comprometidos por las pasiones políticas y el existir romántico anterior a 1880.

Cuando los odios de la lucha dominaban en la calle y poblaban los cuarteles, las celdas modestas de la Casa franciscana amparaban a los vencidos, o los Padres de la Orden se convertían en depositarios de los patrimonios y los documentos comprometedores.

Un nexo indivisible formóse entre la comunidad y el pueblo, constituyendo el mayor tributo que aquélla pudo rendir a la evolución social de la Provincia.

En el amplio embaldosado de su frente, que circundan las columnatas que unen la gran puerta del templo con la calle Mendoza, se levantan dos monumentos costeados por suscripción popular:

a) Estatua de fray José de la Quintana. Es de bronce, de tamaño natural, erigida sobre un pedestal rectangular de mampostería, recubierto con cemento; tiene una placa de bronce, en el frente, de 70 por 40 centímetros, que representa a la vieja iglesia y a un fraile sentado en el frente, enseñando a leer a un niño.

Tiene esta leyenda:

Fray José de la Quintana / nacido en Vizcaya el 4 de Febrero de 1773 / y / muerto en Corrientes el 6 de Abril de 1862 / Le dedica su discípulo, Juan Madariaga.

b) Estatua de fray Luis de Bolaños. El ilustre franciscano, uno de los grandes misioneros de la zona, está representado de pie, de tamaño natural.

La estatua es de mármol, erigida sobre un basamento de mampostería, cuadrangular. Al pie de la figura se lee: “Fray Luis de Bolaños”.

En una placa de bronce (0,30 por 0,20 centímetros) se expresa:

Donado por / Emiliano Montiel y señora / Octubre, 1929.

Imágenes extraídas del libro “La Corrientes que Mantilla conoció. Colección de fotografías de la ‘belle époque’ correntina”, de Eduardo Rial Seijó, edición del Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes, 2008, Editorial Amerindia.

Ver: Imágenes del Convento Franciscano

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