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Hospital de Mujeres Juana Francisca Cabral

El Hospital de Mujeres de Corrientes fue creación de la Sociedad de Beneficencia.

La iniciativa fue pensamiento de su presidenta, Luisa Pujol de Gallino que, por razones diversas, fueron postergando(1).

En Marzo de 1861 se logró establecerlo, empezando a funcionar con los aportes de las damas que integraban la sociedad, y otros (como las camas), que las hijas de Rosalía A. de Lagraña hicieron en su memoria y cumpliendo instrucciones póstumas.

Al principio la gestión del hospital produjo diferencias entre sus organizadoras.

No hubiera pasado de un ensayo u organización precaria, si no se hubiese puesto al frente de la tarea Juana Francisca Cabral, destinando para el edificio un solar heredado de sus mayores que, ampliado, es el que hoy ocupa, y donde aquéllos tenían instalada una gran curtiduría.

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El Hospital de Mujeres Juana Francisca Cabral (hoy Cardiológico), en plena construcción, sobre la calle Bolívar entre Córdoba y Catamarca, junto a las barrancas del arroyo Salamanca (fuente: Album Sarmiento Laspiur. Fototeca Museo Histórico de la Provincia de Corrientes)(2).

Juana Francisca Cabral, profundamente religiosa y con su espíritu generoso y humanitario, fue en la sociabilidad correntina uno de sus más altos valores. Del más alto patriciado, opulenta y de una cultura completa, sabía situarse en los deberes de cada momento.

Enajenó, por eso, el respeto y cariño de la Provincia, y sigue viviendo en el corazón del pueblo.

Sus grandes donaciones a la Iglesia de la capital, dieron a estas casas la prestancia de nuestros días.

A la Iglesia Matriz obsequió con tres de sus mejores altares, incluso el mayor, que financió con su madre, Leocadia Latorre de Cabral, como dos, en la Iglesia La Cruz.

Fue una de las fundadoras de la Sociedad de Beneficencia, cuya presidencia ejerció por varios años, y de las asociaciones, Amigos del Estudio y la Cruz Roja.

Fue la contribuyente casi única que levantó el Colegio San José.

También hizo construir el Aula Salón del Colegio de San Francisco, la capilla Santa Rita y el Hospital de Mujeres, en 1884.

El único aporte fiscal fue una contribución (Decreto del 29/III/1884), para los gastos de inauguración del establecimiento, al que su fundadora dio el nombre de Santa Rita.

El hospital fue la gran obra de esta dama. Ella lo construyó con su peculio y abonó el sueldo de las Hermanas que lo servían hasta su muerte.

En su testamento dejó un legado de cuatro mil pesos para mejoras, que el H. Concejo Municipal aceptó el 28/VII/1901.

Desde ese entonces, el establecimiento denominado Santa Rita, tomó el nombre de su creadora, por Ordenanza del 10/V/1901.

Ese mismo año se construyó un pabellón para presas y menores, con donaciones de la Sociedad Apostolado de la Oración, de Eulogio Cabral y de las provincias de La Rioja y San Juan.

Como se advierte, fue una sección de reformatorio femenino, estuvo en función hasta el establecimiento del Asilo del Buen Pastor, o Cárcel Correccional de Mujeres.

Juana Francisca Cabral falleció en Abril de 1901, en cuya fecha ejercía la presidencia de la Sociedad San Vicente de Paúl.

El hospital Juana Francisca Cabral, que lleva el nombre de su fundadora, consagra en sus diversas salas los servicios rendidos por las siguientes personas: doctor Alberto Fainardi, doctor Ricardo Billinghurst, doctor Roberto I. Benítez, doctor José Ramón Vidal, Eloísa Queirel de Torrent, doctor Antonio Graciano y María Beatriz Jáuregui de Olmos.

Nota

(1) Material extraído del libro "La Ciudad de Corrientes", de Hernán Félix Gómez, editado en 1944.

(2) Extraído del libro “La Corrientes que Mantilla conoció. Colección de fotografías de la ‘belle époque’ correntina”, de Eduardo Rial Seijó, edición del Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes, 2008, Editorial Amerindia.

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