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Caá Catí

Caá Catí. (Ka’a Katĩ, las dos agudas y, la última, nasal)

Antiguamente, el actual Departamento General Paz y su ciudad cabecera se llamaron Caá Catí, nombre que fue sustituido por el de General Paz(1).

(1) Citado por el profesor José Miguel Irigoyen, en su obra “Toponimia Guaraní de Corrientes” (1994), editado por el Instituto de Antropología “Juan B. Ambrosetti” de la Universidad de Concepción del Uruguay (Entre Ríos).

Con posterioridad se restituyó en parte el antiguo nombre, ya que la cabecera del Departamento se llama ahora “Nuestra Señora del Rosario de Caá Catí”. Esto ocurrió en virtud de la Ley Provincial Nro. 2927, del 6 de Octubre de 1970, reservándose el nombre de “General Paz” para el Departamento -en homenaje al general José María Paz- que comandó el Ejército de Reserva en la lucha de Corrientes contra Juan Manuel de Rosas.

El historiador Manuel Florencio Mantilla, traduce “Caá Catí” como “monte de olor pesado”, dándole la característica de “aroma intenso que marea”. Otros traductores han pretendido que se trata de “olor permanente y desagradable”.

Asuad señala: Caá Catí (hierba de mal olor): nombre de la ciudad cabecera del Departamento General Paz(2).

(2) Citado por Isabel de Asuad en el libro de su autoría: “Esto es Corrientes”.

En realidad, la región que nos ocupa es conocida por la presencia de plantas aromáticas. La familia de las Labiadas, que agrupa unos 200 géneros y casi 3.000 especies, posee plantas arbustivas, semiarbustivas y herbáceas.

Se dispersan por todos los países cálidos y, entre nosotros, están muy bien representadas esas especies.

Entre esas plantas aromáticas están la menta, la salvia, el tomillo, el romero, el orégano y la albahaca. Sus nombres científicos son, respectivanente: Mentax piperita, Salvia sp., Thymus vulgaris, Rosmarium officinales, Origanum vulgare y Osimum basiculum.

Cuando se anda a caballo por esa región estas hierbas sueltan su aroma al ser pisadas por el casco de la cabalgadura. Sobre todo al amanecer y al atardecer se siente entonces una fragancia agradable y de ninguna manera repugnante, como se pretende, emparentando el término katĩ con el de catinga, que es olor penetrante que caracteriza a muchas especies animales y que se extiende también al sabor de la carne(3).

(3) Citado por el profesor José Miguel Irigoyen, en su obra “Toponimia Guaraní de Corrientes” (1994), editado por el Instituto de Antropología “Juan B. Ambrosetti” de la Universidad de Concepción del Uruguay (Entre Ríos).

Nosotros debemos traducir, entonces, Caá Catí (Ka’a Katĩ) como “yerbas aromáticas” o “hierbas fragantes”. Así, seguramente, agruparon a esas especies olorosas los primeros nombradores, los que bautizaron la región.

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